El 5 de enero pasado, recién asumido, el gobernador Omar Gutiérrez reunió a los 57 intendentes y presidentes de comisiones de fomento de todo el territorio neuquino.

“Llegó el momento” lanzó entre sonrisas aquel día, refiriéndose al cambio en la Ley 2148 de Coparticipación, largamente reclamado por los mandatarios comunales. Esta norma, familiarmente llamada “la Copa”, establece, desde su sanción en 1995, la distribución a los Municipios del 15% de los ingresos provinciales originados por Coparticipación Federal, impuestos y regalías hidrocarburíferas.

Nueve meses más tarde de aquel “momento” el mandatario provincial transfirió a los jefes comunales la responsabilidad de buscar acuerdos para lograr las modificaciones y la efectiva aplicación de la Copa.

Gutiérrez planteó que el gobierno “está a disposición” para entregar información estadística o facilitar los mecanismos de diálogo, pero apeló a una suerte de autoconvocatoria de los 57 jefes comunales para que resuelvan cómo reemplazar la actual ley 2148: “el Ejecutivo ha planteado en la agenda este tema y son los intendentes quienes tienen que activar la búsqueda de construcción de consensos. Porque la posibilidad de modificar esta ley en la Legislatura requiere del consentimiento previo de todos los intendentes. A partir de ese nuevo acuerdo recién puede dársele ingreso.”

De volea, los jefes comunales y legisladores opositores señalaron que el gobernador no tiene decisión política de cambiar el reparto a los municipios vigente desde 1990, acusándolo de, literalmente “tirar la pelota afuera”.

El presidente del bloque de legisladores del FpV, Guillermo Carnaghi expresó que “Gutiérrez promete brindar toda la información necesaria, cuando sus ministros no han respondido ningún pedido de informe remitido por nuestro bloque sobre la materia, y los diputados de su partido cierran cualquier posibilidad de exigir esa información desde la Legislatura, haciendo dormir los proyectos en los cajones de las comisiones.

No se cumple integralmente con la actual ley de Coparticipación, que está vigente y no se convoca a la comisión respectiva para recalcular los coeficientes de cada Municipio.”

Los intendentes de la oposición hicieron fila para cuestionar este nuevo gesto dilatorio del gobierno provincial, que los sigue sujetando a una distribución desigual y a una dependencia permanente. Algo que localidades como la nuestra sufren en carne propia desde hace décadas. Algo por lo que anteriores intendentes de San Martín de los Andes negociaron y se enfrentaron con el gobernador de turno, pero que hoy, curiosamente, no merece un solo comentario por parte de quien ocupa la Torre municipal.

A tal punto hace ruido ese silencio que es nuestro representante en la Legislatura provincial quien dice allá lo que se calla aquí:  “Gutiérrez desafía a los Municipios a autoconvocarse y a ponerse de acuerdo sobre la reforma de la ley de Coparticipación Provincial. El Gobernador sabe muy bien que si el Poder Ejecutivo no toma la iniciativa, y no tiene verdadera vocación y voluntad política de modificar la forma de distribución de los recursos entre la Provincia y los Municipios, y entre ellos mismos; no hay posibilidad alguna que ello ocurra.

Los Intendentes demandan, sin distinción de pertenencia partidaria, la necesidad de distribuir mayores recursos en forma automática a los municipios y de esta forma evitar seguir manteniéndolos dependientes de la voluntad y discrecionalidad política del gobierno.

Esta Cámara está en condiciones de conformar una comisión especial que reciba a los mandatarios y comience a recolectar todas las visiones con la suficiente formalidad y responsabilidad institucional, como para brindar todos los elementos que nos ayuden a redactar un nuevo convenio que permita un desarrollo equitativo a todas las comunidades neuquinas.”

Esta historia, ciertamente, continuará.