Aquél que prometió, públicamente y en campaña, no devaluar, no despedir, llevar a cero la pobreza, reactivar las economías regionales, respetar las instituciones, promover la unidad y la concordia entre los argentinos y una bella lista de nobles objetivos, es este mismo que acaba de agregarle otra tachadura.

El programa Fútbol Para Todos, que permitió ver, gratis, en todo el país, los partidos de los equipos grandes y los chicos y seguir paso a paso sus campañas, cayó en la volteada. Tras la reunión que mantuvo el Presidente Macri con el titular de FPT, Fernando Marín y el Secretario general de la presidencia, Fernando de Andreis, de quienes depende el programa de televisación gratuita del deporte nacional, éste último anunció que éste “no va a existir más”.

En un marco enrarecido por las denuncias de la AFIP contra varios clubes de fútbol, los cruces e intrigas dentro de la AFA, el antaño prometedor mandatario -cuyo operador estrella Daniel Angelici, ha sabido aportar a la confusión general- aprovecha la oportunidad para desdecirse, una vez más, sin que el techo se le caiga encima. Sólo es otro pelotazo en contra.