El gobierno nacional encabezado por Mauricio Macri parece empeñado en batir una marca de penosas resonancias: ser el que más deuda tomó en un año de gestión en la historia del país.

Según las diferentes estimaciones -aún las más afines a la febril emisión de letras y bonos-, el número llegará a los U$S 50 mil millones en estos primeros 12 meses: esto es, más de 100 millones por día. En promedio, se lanza un nuevo papel cada 6 días.De esta manera, la deuda alcanzará el 50% del PBI a fines de 2016, cifra cercana a los meses previos a la crisis de 2001, cuando esa marca llegaba al 54%.

Buitres sí

El constante endeudamiento comenzó en abril, cuando la Argentina emitió bonos por 16.500 millones de dólares para cancelar papeles con los fondos buitre por 9.500 millones. A partir de ahí, según consignó Infobae, en los primeros diez meses del año, el Tesoro nacional colocó títulos en moneda extranjera por unos 24.700 millones de dólares y bonos en moneda local por $231.079 millones (15.300 millones de dólares) y Letras en pesos y dólares por el equivalente a 5.800 millones de dólares. En el transcurso de 2016, la emisión de títulos del Tesoro ascendió a 45.800 millones, con lo que finalizará el año cerca de los USD 50.000 millones con las emisiones de los próximos dos meses.

El economista Manuel Adorni, consultado por Perfil, alertó que si bien la diferencia con el 2001 es que “nadie nos prestaba porque el quiebre era inminente, hoy en el mundo sobran dólares y Argentina paga muy alto”. Para ejemplificarlo, el especialista, detalló: “Latinoamérica paga promedio de 3 por ciento. Argentina lo hace entre 6 y 7 por ciento”. Sin embargo, para Adorni, el país está ingresando en una tormenta perfecta. “Cuando Estados Unidos suba su tasa de referencia a 2 puntos, algo que se prevé pasará en 2018, esos fondos que llegaron ¿volverán a para allá?”. La consecuencia de algo así sería muy perjudicial para las cuentas nacionales “Si pasa eso, ya no habrá quien preste para devolver lo que debemos.”

“A este ritmo vamos a llegar a un endeudamiento cercano al 50% y en los meses previos al 2001 era del 54”, precisó Adorni. ¿Conclusión? Estamos yendo a una pared 200 km/hora”, resumió.

En esa misma línea, el Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano cuantificó que el total de la deuda pública ascendería, a fin de 2016, a un 50% del PBI, sin  adicionar a este número los bonos provinciales o municipales.

“No es un problema”

El debate en torno al constante endeudamiento es parte de una fuerte interna que se mantiene en el gabinete económico de Mauricio Macri. Así, el presidente del Banco Nación, Carlos Melconian, en la 37ª convención anual del IAEF que se realizó en septiembre, señaló: “La idea de tomar deuda que tiene como destino gasto corriente hay que cortarla cuanto antes. Y esto tiene como destino el gasto corriente”. A las pocas horas, sobre el mismo escenario, el secretario de Finanzas, Luis Caputo reiteró que “no es un problema” y buscó calmar las aguas. “Entiendo la preocupación cuando nos ven emitiendo deuda. Pero pueden quedarse tranquilos porque no es un problema”, comenzó. “La deuda no es una preocupación en este momento. Es parte del proceso gradual en la convergencia del equilibrio fiscal”, dijo.

En el mismo sentido que Caputo fue el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, quien dijo que en el Gobierno “no hay ninguna preocupación por el nivel de endeudamiento“, que atribuyó a la necesidad de cubrir deudas del kirchnerismo.

“Nosotros emitimos para pagar la deuda del gobierno anterior y para poder tener una estrategia gradual de reducción del déficit”, expresó el funcionario. Sin embargo, los datos oficiales marcan que el déficit creció 47 por ciento en lo que va del año en comparación con 2015. Los números no cierran. Es más, las provincias destinan hasta 40% de la deuda que toman para pagar sueldos

Una historia repetida

El historiador Alejandro Olmos Gaona investiga la deuda argentina desde la última dictadura militar y es uno de los mayores especialistas en la temática. “Es la mayor deuda que yo conozca de la historia argentina”, sentenció en diálogo con Perfil. “La dictadura aumentó la deuda en 20 mil millones porque recibió una de 8 y pasó a 45 mil. Además hubo 17 mil millones de deuda privada que se estatizó en el ’82”. En un breve repaso histórico desde el retorno de la democracia, agregó: “Cuando vino (Raúl) Alfonsín, recibe el monstruo de la dictadura y deja la deuda en 59 mil millones porque reestructuró y no pudo pagarla y se produjeron atrasos. Luego llega (Carlos) Menem y se hace el plan Brady en 1992 por el cual Argentina reestructuró la mitad de los 63 mil millones. Los intereses eran cada vez mayores pero no hubo como en este caso puntual una emisión para capitalizar al Banco Central y gastos corrientes”.

Gaona se preguntó “¿cómo se van a pagar los intereses? Con nueva emisión de deuda”. En ese sentido, alertó: “Cuando no podamos pagar, habrá que reestructurar y otra vez estarán los intereses que no se podrán pagar”.

Hasta la BBC avisa

El endeudamiento argentino llegó a tal punto este año que la BBC realizó un duro informe donde señaló que “puede convertirse en el talón de Aquiles” de Macri. Ver http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-37792062

Fuentes: Fortunaweb / Perfil / Infobae / Agencia Paco Urondo

Foto: Agencia Paco Urondo