El Senado de la Nación sancionó una declaración donde expresa su “profunda preocupación y repudio ante las graves denuncias de censura, realizadas por periodistas” de Radio Nacional Neuquén, “ante las acciones cometidas” por la actual directora de la emisora, Dalila Pinacho.

El texto de la Declaración se aprobó a partir de un proyecto del senador neuquino (FpV) Marcelo Fuentes, y en el mismo se repudian las “graves acusaciones y denuncias realizadas por periodistas, trabajadores y trabajadoras del medio”, que meses atrás habían sido planteadas en diversas instancias por el sindicato Aatrac (Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones) y por SPN (Sindicato de Prensa de Neuquén).

Los fundamentos del proyecto contienen un detalle pormenorizado de hechos ocurridos bajo la dirección de Pinacho, entre ellos. que “el programa Viento Sur, conducido por los periodistas Héctor Mauriño y Marcelo Pascuccio, dejó de estar en la grilla de programación de la radio”, y que “anteriormente, el programa Repasadas, un resumen de noticias semanal conducido por Virginia Pirola y Marcela Toranzo, también había sido sacado del aire”.

Además, “los conductores, locutores y periodistas fueron reasignados a otras tareas de prensa en “la emisora”, y que “otra de las medidas que genera extrema preocupación fue la decisión de sacar del aire sin previo aviso el programa Ciudad Despierta, conducido por el periodista Mauricio Rojas -quien ya había sido removido como movilero-, para reemplazarlo por un programa periodístico acorde a la línea editorial de la nueva dirección”, según la fundamentación.

También se señala que los trabajadores de la radio, por medio de Aatrac, denunciaron a Pinacho “por acoso laboral, ejercer presión, maltrato y censura mediante una circular firmada” por la propia directora, “en donde advierte qué todas las emisoras al aire deberán contar con la supervisión de la Dirección de la emisora toda vez que la misma resulta responsable de la administración del aire´”.

Los fundamentos de la Declaración agregan que mediante “la circular 1/2016, Pinacho también dispuso la previa autorización de los móviles a cargo del personal de la emisora”, y que entre las acusaciones “sobresalen la prohibición de pautar notas sin su consentimiento, la prohibición de leer las distintas gacetillas y notas que llegaban desde diversas organizaciones, gremios, partidos políticos, movimientos sociales, la imposición de entrevistados y las preguntas a realizarles, la decisión unilateral de reducir los tiempos y ampliar la tanda musical, como también alzar la voz a trabajadores y trabajadoras, y utilizar expresiones como ˋmi radio´en referencia al poder que poseemediante el ejercicio de su cargo”.

La abogada Dalila Pinacho, cuyo desempeño queda fuertemente cuestionado por la Declaración unánime de la Cámara de Senadores de la Nación, no tiene experiencia en medios de comunicación ni tampoco como funcionaria pública, y su antecedente profesional más conocido es haber sido vocera y representante legal de Joe Lewis, el multimillonario empresario inglés que expropió el lago Escondido. Si bien se muestra como militante de Cambiemos de Neuquén, su nombramiento se dio poco después de que Lewis facilitara su helicóptero y estancia a Mauricio Macri y su esposa para pasar unos días de vacaciones en marzo de este año.