Los trabajadores y trabajadoras que prestan servicio en la Delegación Municipal del barrio El Arenal presentaron una nota dirigida a la Intendenta Brunilda Rebolledo, donde expresan su solidaridad con una compañera víctima de mal trato y denuncian un “pésimo clima laboral”.

En las últimas horas trascendió el contenido de la nota enviada a fines de la semana pasada a la jefa comunal, donde los empleados de diversas secretarías municipales que cumplen funciones en la Delegación del Barrio Arenal expresan su solidaridad con la agente municipal Carmen Calderón, señalando que la misma ha sido víctima de destratos varios por parte de la responsable de la Delegación, Noelia Macchiarulo.

Con notable contundencia, el escrito manifiesta que el clima de trabajo en la Delegación es pésimo, ya que quienes allí se desempeñan así como las vecinas y vecinos que concurren han tenido que ser testigos de gritos, escándalos, y faltas de respeto reiterados por parte de la nombrada funcionaria a cargo de esta sede descentralizada de la Municipalidad.

Expresando su vergüenza “ajena y propia”, los firmantes de la nota describen la incomodidad con que deben afrontar sus tareas -muchas de las cuales implican la atención y tratamiento de situaciones delicadas- siendo representantes responsables de la administración, desmintiendo la existencia de un “excelente equipo de trabajo”, considerando imposible trabajar adecuadamente en medio de un clima laboral que califican como “el peor de todas las gestiones de las que formamos parte, teniendo que presenciar el abuso de poder, el uso discrecional y antojadizo de los recursos municipales y el control persecutorio de personal ajeno a sus atribuciones”.

Los empleados municipales de la Delegación del Arenal consideran que pretender el pase masivo a otras áreas municipales no constituye una salida digna y sana para la administración comunal, y tampoco que la agente Calderón no haya tenido respuesta alguna a la nota que elevó oportunamente, optando actualmente por protegerse dejando de concurrir a la sede barrial.

La gravedad de las denuncias elevadas a la intendenta Rebolledo parecen pronosticar una pronta intervención de la titular del ejecutivo, siempre atenta a mediar en la resolución de conflictos.