La diputada nacional de Cambiemos Elisa Carrió, presentó una denuncia penal contra el secretario de Recursos Hidrocarburíferos, José Luis Sureda; el subsecretario de Refinación y Comercialización, Pablo Popik; y el director nacional de Gas Licuado de Petróleo, Luis Barile; por supuestas “negociaciones incompatibles con la función pública”.

En su presentación, la diputada nacional solicitó que se investigue si los colaboradores de Juan José  Aranguren en el ministerio de Energía cometieron este delito por sus trabajos anteriores en Esso, Pan American Energy, Bridas y otras petroleras.

La denuncia de Carrió fue presentada en la Cámara Federal y recayó en el  juzgado federal número 11, a cargo del juez Claudio Bonadío.

El hecho se hizo público tras una investigación del periodista Alejandro Bercovich publicada en la revista Crisis, donde dio cuenta de que Aranguren “evitó sancionar al menos a tres petroleras que incumplieron este año con su obligación de proveer gas a precio regulado para las garrafas, la fuente de calefacción que utiliza el 40 % más pobre del país”.

El informe agrega que “para no multarlas ni prohibirles exportar, como obliga a hacerlo la reglamentación vigente, y para evitar que se profundizara el desabastecimiento que generó ese incumplimiento, Aranguren ordenó a Enarsa que proveyera gas importado (más caro) a las fraccionadoras a través de Transportadora Gas del Sur (TGS) al precio al que debían venderles las petroleras”.

De esta manera lo que hizo el Estado argentino es subsidiar las ganancias de las compañías y esto les permitió “disponer de un mayor excedente para exportar, según consta en los registros públicos que lleva el propio Ministerio de Energía”.

José Luis Sureda, uno de los denunciados por Carrió, suscribió los informes técnicos que lo avalaron y los actos administrativos que lo ordenaron, quien ocupó distintos puestos jerárquicos en Panamerican Energy (PAE) durante 15 años. “Precisamente PAE fue una de las empresas que no entregó las cantidades de gas antes del invierno”.

En junio de este año, la diputada Carrió cuestionó públicamente al ministro Aranguren porque “es accionista” de la petrolera Shell y por consiguiente “no puede lanzar una licitación para comprar gas y adjudicárselo a una empresa donde tiene acciones”. “Eso es conflicto de interés acá y en China”, remató.