por Francisco Carnese –

La aprobación de la boleta única electrónica, prevista en la reforma electoral sancionada por la Legislatura, genera todo un interrogante respecto de cómo se traducirá en la práctica este sistema de votación. La razón es que, a diferencia de lo que ya funciona en Neuquén capital, este proyecto de ley provincial establece un dispositivo autónomo, sin comunicación con el exterior a la hora de emitir actas hacia el centro de cómputos y una serie de cuestiones no menores a definir que plantean más dudas que certezas.

El texto de la normativa, que será tratada en particular en la sesión del 13 de este mes, sostiene que el procedimiento de votación se hará a través de un dispositivo electrónico autónomo y sin “ningún tipo de comunicación con red alámbrica o inalámbrica”. Esto lo diferencia del sistema que se utilizó en los últimos comicios de Neuquén capital, cuyo modelo fue tomado del que ya se implementaba en la ciudad de Buenos Aires. Si la máquina no cuenta con comunicación exterior, una vez finalizado el acto eleccionario y el recuento de votos, los resultados finales de cada mesa no pueden ser transmitidos, lo que no permitiría agilizar el escrutinio.

El diputado del MPN, Claudio Domínguez, fue uno de los legisladores que defendió las modificaciones que se pretenden introducir al código electoral y explicó que se estudian incorporar otros elementos para el momento en que la ley se trate en particular.

“Nos basamos en distintas experiencias, a los efectos de que no se pueda jaquear el sistema. Por eso el doble conteo manual y el de la máquina (respaldo en papel como tiene Neuquén capital). Después tendremos que ver si debe llevar chip o no para ser más seguro”, explicó Domínguez. Contó que también se estudia la posibilidad de que las boletas impresas se firmen al dorso por las autoridades de mesa para que sean autentificadas. “Esto puede ser una propuesta a incorporar o que quede establecido en la reglamentación de las garantías de seguridad”, resaltó Domínguez.

Cuestionamientos

Uno de los diputados que no apoyó esta reforma electoral fue Raúl Podestá (FG-Nuevo Encuentro). El legislador planteó que el proyecto salió aprobado con “tal desprolijidad que no se sabe cómo es el sistema. Se habla de una impresora autónoma y la continuidad de las colectoras en pantalla es incompatible con lo que se dice que se quiere hacer”. Más allá de los cuestionamientos políticos a la continuidad de este tipo de listas, lo que Podestá señaló es que desde el punto de vista práctico se dificultaría la elección de partidos y candidatos por la cantidad de opciones que podrían aparecer en pantalla.

“Nuestra propuesta era una boleta única de papel, con las PASO y sin colectoras”, resumió Podestá. “Como hubo un cuestionamiento a nivel mundial a los sistemas electrónicos ellos (por el MPN, sus aliados y el PRO) proponen esto de caja cerrada con una impresora que se imprime y nada más”, apuntó.

Diferencias

Lo que la ley aprueba en este caso es el sistema de boleta única electrónica, donde la tecnología a aplicar debe ser, entre otras cosas, accesible al votante, auditable, comprobable (sistema manual) y que cuente con un sistema de seguridad informática. Pero esta tecnología puede ser distinta a la implementada, por ejemplo, en Neuquén. Se deberá llamar a licitación y después la justicia electoral provincial tendrá que aprobar el sistema.

Además de la capital neuquina, esta modalidad de boleta única electrónica ya fue implementada en las provincias de Salta, San Luis y en la cuidad de Buenos Aires.

En el mundo, algunos países centrales europeos como Alemania u Holanda, desistieron de utilizar estos mecanismos de votación, aunque en esos casos se trató sólo de voto electrónico, es decir, no había soporte en papel que refrendara el sufragio.

Lo que quedó fuera de la reforma

La aprobación del sistema de boleta única electrónica y otros aspectos que modifican el actual código electoral de la provincia, dejó en el camino algunos cambios que se habían anunciado dentro del gran paquete de la reforma política. Lo que salió, finalmente, es parte de un compromiso que había asumido el gobernador Omar Gutiérrez con el presidente Mauricio Macri y que a nivel nacional todavía no se pudo imponer en el Congreso.

La ley impulsada por el MPN en la provincia obtuvo el respaldo de sus aliados (FRIN, UP-UNA, PAN), además del PRO y la UCR. Se dejaron las listas colectoras, no se incorporaron los mecanismos de democracia semidirecta y no se fijó un tope al financiamiento de las campañas. Tampoco se hizo lugar al pedido de buena parte de la oposición (FpV y el FyPN-UNE) que solicitaron la incorporación de internas abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).

Fuente: La Mañana de Neuquen