La Comunidad Mapuche Curruhuinca ha solicitado insistentemente la restitución de un ancestral Bastón de Mando que le fuera reiteradamente birlado en distintas ocasiones.

Este bastón, y el poncho que lo acompaña, tienen todo el peso de una historia, de una tradición y de una cultura que nos pre-existe y que nos nutre.

Su saqueo significó no sólo su falta material, sino todo lo que pesa sla simbolización de su despojo y de su ocultamiento.

Este Bastón Insigna de Mando, que pasó de mano en mano, con la legitimidad de sus tradiciones, fue robado como un trofeo por las espadas del ejército del Siglo XIX.

Fue restituido por el Coronel Perón al Lof Mapuche Curruhuinca en el Paraje quila Quina, a orillas del Lácar en 1929.

Fue vuelto a quitar de sus legítimos dueños en el año 55, y siguió su nuevo derrotero de pintoresquismo y ocultamiento durante los años que siguieron.

Hoy, a dos años del Primer Izamiento de la Wenufoye en La Plaza San Martín, con la reivindicación de la interculturalidad de la Historia y de la estirpe de nuestro Pueblo, levantada en el peso ancestral representado en el paño, y bajo el amparo de nuestra bandera Argentina y la bandera neuquina, se espera la concreción de esta restitución histórica a un Pueblo que es el legítimo propietario de este Bastón hasta hoy oculto.