En su tradicional mensaje de Navidad, sostienen que la búsqueda insaciable de “rentabilidad económica” genera conflicto e impide que “la casa sea de todos”. Invitan a tomar el camino del diálogo, el respeto y la paz.

En un documento, los obispos de la Patagonia advirtieron sobre la grave situación social, la falta de empleo, la discriminación y la violencia de género. También sobre el conflicto que genera el afán desmesurado de “tener” y la búsqueda insaciable de “rentabilidad económica”, lo cual impide que “la casa sea de todos”, y lleva a que muchos no tengan garantizado su derecho a trabajar, a vivir en su casa y su propia tierra.

Bajo el título, “En la tierra Paz a los hombres amados por Dios”, expresaron también que “estamos concluyendo un año difícil y problemático para muchas personas y familias que, no solo vieron decaer el valor adquisitivo de sus haberes, sino que han perdido el trabajo, o están en la angustia de poder perderlo”.

“Asimismo nos pegan fuerte las repetidas situaciones de violencia, amenazas, horrores, manipulaciones, intolerancias, divisiones y enemistades que generan un clima de inseguridad y desconfianza que afectan gravemente la convivencia de los argentinos”.

Agregan que “A pesar de todo, una gracia de Dios especial nos ha mantenido la sensatez: no bajamos los brazos, no cedimos al desánimo, y no permitimos que nos roben la esperanza porque creemos en el valor de la paz, del diálogo, de la aceptación de la pluralidad y de las diferencias existentes entre nosotros”.

Los Obispos manifiestan que “repasando la historia de la humanidad, vemos que a menudo muchos pueblos han pretendido construirse y resolver sus conflictos por el camino de la violencia. Algo similar sucedió y sucede en nuestras familias, nuestros barrios, nuestras comunidades y aún dentro de la Iglesia. Todo parece infestado de violencia. Sabemos bien que la violencia genera más violencia. ¡No cometamos este error!”

Conflictos los habrá siempre. Algunos son propios y normales en la convivencia y se pueden resolver rápidamente. Otros, en cambio, son graves y preocupantes. Tantos hechos hoy de “violencia de género” ponen en evidencia esta actitud que ‘cosifica’ a la mujer. Dígase lo mismo de cualquier atentado contra la vida humana.

También genera conflicto el afán desmesurado de “tener” y la búsqueda insaciable de “rentabilidad económica”, lo cual impide que ‘la casa sea de todos’, y lleva a que muchos no tengan garantizado su derecho a trabajar, a vivir en su casa y su propia tierra.

El documento finaliza diciendo “la Navidad nos invita a emprender cada día el camino de la no discriminación y de la aceptación del otro cuando piensa y actúa distinto, y esforzarse en el cumplimiento serio de nuestro trabajo y deberes para con los demás.

El documento lleva la firma de Virginio D. Bressanelli, (Obispo de Neuquén); Fernando Croxatto (Obispo Auxiliar de Comodoro Rivadavia); Marcelo A. Cuenca (Obispo de Alto Valle del R. N.); Juan José Chaparro (Obispo de San Carlos de Bariloche); Miguel Ángel D’Annibale (Obispo de Río Gallegos); Joaquín Gimeno Lahoz (Obispo de Comodoro Rivadavia); Esteban M. Laxague, (Obispo de Viedma); José Slaby, (Obispo de la Prelatura de Esquel); Fernando M. Bargalló (Obispo emérito de Merlo-Moreno); Miguel E. Hesayne (Obispo emérito de Viedma); Marcelo A. Melani, Obispo emérito de Neuquén); Néstor H. Navarro y José Pedro Pozzi, (Obispos eméritos de Alto Valle del Río Negro); Juan Carlos Romanín, (Obispo emérito de Río Gallegos).

Fuente: Va Con Firma

Foto: Archivo