La magistrada abandona el juzgado electoral de la Provincia de Buenos Aires. En diálogo con un matutino, afirmó: “Esto no me pasó ni en el Yomagate”.

La jueza María Romilda Servini abandonó el juzgado federal con competencia electoral en la provincia de Buenos Aires. Pero el paso al costado no se dio en circunstancias normales sino que la magistrada salió a denunciar presiones de parte del Gobierno para que tome esa decisión, ya que pretende poner en ese lugar a un viejo conocido de Mauricio Macri.

El juzgado, que Servini comandaba como subrogante por el fallecimiento de Manuel Blanco, es el encargado de monitorear los comicios en el distrito donde reside el 37% de la población argentina y en el que el Gobierno sabe que se juega su futuro político en las próximas elecciones.
Mientras tanto, Servini seguirá como jueza con competencia electoral en la ciudad de Buenos Aires. En diálogo con el diario Ámbito Financiero, la magistrada fue contundente: “Esto yo no lo he vivido con ningún Gobierno. Estos no dejan de ser aprietes y en 42 años de justicia no los he vivido nunca. Porque en el caso del Yomagate no fue así. Fue de otra forma más elegante y nadie me vino a pedir la renuncia”.
La jueza así desnudó la intención del macrismo: tomar por asalto el juzgado que controlará las elecciones bonaerenses. Lo haría a través del traslado de Juan Manuel Culotta (ver subnota), actual magistrado de Tres de Febrero, a La Plata. El hecho presenta irregularidades porque ya hay un concurso abierto para cubrir esa vacante y el macrismo quiere imponer su mayoría en el Consejo de la Magistratura para hacerlo efectivo. Culotta es una persona cercana al abogado de Macri, Alejandro Pérez Chada, y al secretario de Legal y Técnica, Pablo Clusellas.
El nuevo magistrado deberá resolver 7 millones de cambios en el padrón para el 2017, entre nacimientos, fallecimientos y cambios de domicilio, entre otros.

El magistrado Juan Manuel Culotta fue denunciado por Abuelas de Plaza de mayo por su actuación en un caso de delitos de lesa humanidad.

El oficialismo en el Consejo de la Magistratura logró avanzar con la designación de Juan Manuel Culotta al frente del estratégico Juzgado Federal 1 de La Plata, que tiene la competencia electoral de la provincia de Buenos Aires.
El kirchnerismo planteó que Abuelas de Plaza de Mayo objetó a Culotta a través de una nota presentada el último miércoles en la que recordó la denuncia que le hizo en 2011 por su actuación cuando era juez de la Cámara de San Martín en un caso de delitos de lesa humanidad.
Por esa razón, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, señaló que en La Plata hay varias causas por delitos cometidos durante la última dictadura y pidió que se rechace el traslado de Culotta.
La Comisión de Selección del Consejo de la Magistratura aprobó la postulación el último viernes con los votos de los diputados oficialistas Pablo Tonelli y Gustavo Valdés, el juez Leónidas Moldes y el representante del Poder Ejecutivo, Juan Mahiques.
En contra votaron el diputado del Frente para la Victoria Rodolfo Tailhade y la jueza Gabriela Vázquez, mientras que el juez Luis María Cabral y el representante de los académicos, Daniel Candis, se abstuvieron. La designación definitiva de Culotta deberá ser tratada por el plenario del Consejo que lo haría el año que viene.
La discusión en la Comisión de Selección pasó por si Culotta cumplía con los requisitos para ser designado al frente del juzgado electoral de la provincia de Buenos Aires. La representante de los jueces Gabriela Vázquez señaló que la designación de Culotta viola el reglamento porque el magistrado pertenece a otra jurisdicción y no concursó para la competencia electoral.
Tailhade acusó al oficialismo de querer “poner a un juez amigo del gobierno y proscribir a Cristina Kirchner”, a lo que Valdés retrucó: “Ustedes pusieron a Durán en el mismo juzgado”.
Culotta es egresado del colegio Cardenal Newman, el mismo al que asistió el presidente Mauricio Macri y varios integrantes de su Gabinete, y es señalado como un hombre cercano al secretario de Legal y Técnica, Pablo Clusellas.
El candidato a juez electoral de Buenos Aires tuvo a cargo también una investigación sobre narcotráfico que implicaba a Pedro Tomás Viale, el espía conocido como “El Lauchón”, y fue quien ordenó el allanamiento en el que el agente -cercano a Antonio “Jaime” Stiuso– terminó muerto por los disparos del Grupo Halcón.