El Fiscal Geréz, aseguró que el cruce entre la comitiva presidencial y los manifestantes de ATE en Villa Traful “fue algo casual”, con lo cual descartó la posibilidad de que el hecho haya sido producto de una suerte de emboscada o una agresión premeditada.

En este sentido, el fiscal no descartó citar al mandatario para tomarle declaración testimonial, al tiempo que sostuvo que lo que hasta ahora se pudo determinar es que la razón por la que el vehículo en que viajaba Macri se “desvió deliberadamente fue para comprar alfajores” en un comercio que no estaba en la ruta trazada por el dispositivo de seguridad.

“Fue en ese momento cuando hubo un encuentro casual entre el Presidente y gente nucleada en ATE”, relató el fiscal y prosiguió: “El Presidente realizó un intercambio verbal con los manifestantes, los trató de tranquilizar y les transmitió que el año terminara en paz”.
Luego de esto, quienes acompañaban al mandatario “advirtieron ciertas maniobras hostiles, arrancaron rápidamente y se produjo un impacto en la parte trasera de uno de los vidrios con un elemento duro, que no lo rompió. El cristal se cayó después”, precisó.
En cambio, las imágenes que circularon ayer luego de que Presidencia de la Nación denunciara el “ataque” mostraban el vehículo presidencial con el cristal roto de una ventanilla lateral.