Un verdadero baño de sangre se vive por estas horas en la cárcel de Manaos, en el estado del Amazonas, donde las autoridades confirmaron al menos 60 muertos que podrían incrementarse con el correr de las horas.

Los medios locales afirman que podrían ser 80 los fallecidos, aunque todavía faltan confirmaciones oficiales a raíz de que el motín que produjo la matanza aún continúa.

La rebelión se desató el domingo por la tarde, en lo que algunos consideran como “la mayor y más horrible masacre en los presidios de Brasil” en toda la historia. Así lo afirmó Epitácio Almeida, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la OAB.

Por su parte, el secretario de Seguridad Pública de Amazonia, Sergio Fontes, informó este domingo que “todo indica que fue un ataque de una facción mayor contra una menor para eliminar la competencia”.

El enfrentamiento se dio entre el Primer Comando de la Capital (PCC), asentado en Sao Paulo, y la Familia do Norte (FDN), mafias que se disputan el control en la zona.

Entre las imágenes que llegan se pueden ver cuerpos degollados, mutilados y quemados. Algunos desmembrados, sangre por doquier y hombres desparramados por el suelo.