Francisco “Pancho” Baggio,  concejal por UNE – Neuquén Puede criticó a Elías Sapag, presidente de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas, y aseguró que “manipula los análisis” para ocultar que todos los balnearios están contaminados.

El edil de la capital provincial consideró que todos los balnearios de la ciudad están contaminados “porque es el mismo cauce” del río Limay que llega hasta el Albino Cotro, y aseguró que el titular de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) manipula los análisis y dice que “sólo está contaminado el balneario municipal, porque si no tendría que decir la verdad, y confirmar la contaminación” en el Río Grande y en el Sandra Canale también.

“Discuto la validez de los análisis que tenemos a través de la AIC, y lo atribuyo a una manipulación de la información que realiza su presidente, Elías Sapag, para ocultar su propia inoperancia”, disparó el concejal, quién agregó que “si dijeran la verdad estaría demostrando que conocía la situación de contaminación y que no la denunció en tiempo y forma, y que además no hizo nada; estaría siendo encubridor y cómplice”.

Baggio presentó en octubre una denuncia penal contra el titular del organismo de cuencas y todo el directorio, por no haber denunciado, ni multado a los responsables de la contaminación que se produce en los ríos Limay, Neuquén y Río Negro.

Para el concejal de UNE-Neuquén Puede, el problema radica en que desde la AIC privilegian la generación de energía eléctrica para Capital y el conurbano bonaerense en lugar de valorar “el agua como un bien social y no como un bien económico”.

“En mayo y junio inundaron los ríos para darle energía eléctrica” a Capital Federal y el Conurbano bonaerense, “y cuando se estabilizó la demanda de Buenos Aires cerraron las compuertas, porque en un año seco como había sido se gastaron toda el agua, entonces ahora tienen que guardar”, explicó Baggio y destacó que “nos someten a ésta situación, que es una tragedia no sólo social, por el uso de los balnearios, sino también ambiental, porque hay todo un ecosistema que vive de un río con determinado caudal”.

La forma de ocultar la ineficiencia de la AIC, planteó Baggio, fue levantar más de 100 metros cúbicos la erogación de agua desde los embalses aguas arriba para que el río se depure naturalmente.

“Una vez que se conoció lo que que ellos ya sabían, y después de la reacción de la gente, erogaron más agua, que es lo que le venimos pidiendo desde junio en adelante; que vuelvan al caudal medio que debe tener el río”, completó el integrante del Concejo Deliberante neuquino.

“Tenemos certezas -prosiguió- de que la contaminación del río Limay y el río Neuquén proviene en un alto porcentaje, del mal funcionamiento de las plantas de líquidos cloacales; y en un menor porcentaje, de lo que descarga el arroyo Durán por rotura de compuertas en el balneario municipal”.

Lo que el concejal propone es que el laboratorio de Ciencias del Ambiente de la Universidad del Comahue (UNC) funcione como un organismo que “en términos técnicos y políticos pueda darnos una opinión irrefutable para dejar de lado las disputas que hay entre la AIC, el municipio, provincia y Recursos Hídricos; donde cada uno contradice lo que dice el otro y salimos todos perjudicados”.

“Nuestra propuesta es que la UNC tome cartas en el asunto como consultor preferencial del municipio, porque así lo indica una ordenanza, y que haga análisis periódicos del agua para saber la situación de los balnearios y también de los sistemas de captación de agua”, finalizó Baggio.