El diputado nacional del Frente para la Victoria advirtió que quieren bajar el costo laboral y así “van a salir perdiendo los trabajadores”. Afirmó que el plan para Vaca Muerta anunciado por Macri con respaldo del gobierno neuquino y los gremios petroleros, “está entregando el proyecto de autoabastecimiento” energético.

por Mauricio Rojas –

El diputado nacional Darío Martínez afirmó que con el acuerdo para la explotación de Vaca Muerta “Neuquén es el laboratorio de la flexibilización laboral que se viene para todo el país”, criticó en particular “la insólita complacencia” del dirigente sindical y senador nacional Guillermo Pereyra, y aseguró que los anuncios realizados por el presidente Mauricio Macri con el apoyo, entre otros, del gobernador neuquino Omar Gutiérrez y de los gremios petroleros, no traerán “ningún beneficio” para la provincia.

El legislador del Frente para la Victoria también se mostró convencido de que el ministro de Energía y Minería de la Nación, Juan José Aranguren, “está pensando más en importar que en tener autoabastecimiento” de hidrocarburos, porque eso “beneficia a Shell, su empresa”, y criticó al gobierno provincial porque, según su parecer, “debería haber defendido” la necesidad de dicho autoabastecimiento.

Entrevistado por Va Con Firma, Darío Martínez dijo que el gobierno cree que “el costo laboral en Argentina es alto” y quiere bajarlo mediante la flexibilización laboral, con lo cual “los trabajadores cada vez tendrán menor poder adquisitivo con sus sueldos”. En otro orden de temas, expresó que en las elecciones legislativas de este año “la gente va a votar si está conforme o no” con el gobierno macrista, y que si Cristina Kirchner es o no candidata “será una decisión de ella”, pero “sin dudas, es la dirigente política que más convoca”.

-¿Qué opinión tiene sobre los anuncios realizados para Vaca Muerta?

-Yo lamento que sea Neuquén el ratón de laboratorio para las prácticas de flexibilización laboral que se vienen en todo el país. Lo digo con tristeza, y cuando se discutió el presupuesto (nacional) yo resaltaba que el incremento en la partida del Fondo de Desempleo del 638 % para el año 2017 iba a significar esto, flexibilización laboral, y ahora lo dieron a conocer. Lo mismo que resigna el Estado por rebaja o reducción de retenciones, las empresas prometen que ven a invertirlos. Pero mientras tanto entregan a los trabajadores. Y esto de ver a los gremios por un lado y a los trabajadores por otro, me preocupa mucho. Encima, ni siquiera son originales, porque le ponen como título “la revolución laboral”, y los argentinos ya conocimos lo que fue “la revolución productiva”. Repito, lamento que Neuquén sea el ratón de laboratorio para dejar gente en la calle, perder condiciones laborales, resignar derechos de los trabajadores. No es raro, porque este presidente viene practicando con la Patagonia. Recordemos el tarifazo, la quita de coparticipación a las provincias o la distribución del presupuesto universitario. Siempre fue perjudicado el interior, y sobre todo la Patagonia, y lo de Vaca Muerta lo anunciaron con bombos y platillos, pero los únicos contentos son algunas empresas que no van a invertir más, sino que lo que hasta ahora pagaban de impuestos se lo van a ahorrar, para poner como condición y seguir trabajando, eso sí, cada vez con más telegramas de despido que le llegan a las familias neuquinas.

-¿Pero no cree que hay que buscar alguna forma de reactivar la producción en los pozos?

-Es que el mismo Macri paralizó Vaca Muerta durante un año, y ahora le va a hacer pagar el costo a los trabajadores.Añelo y toda la zona tenían una explosión descomunal de desarrollo, trabajo e inversiones por la política energética que llevó adelante el gobierno de Cristina, y todo eso se congeló desde que asumió macrismo. Lo que era permanente incorporación de nuevos equipos para perforar y un crecimiento descomunal de los puestos de trabajo, fue pulverizado por la visión liberal que impuso este gobierno desde el principio. Ahora las noticias nos remiten a equipos paralizados, desocupación, despidos masivos y suspensión de inversiones petroleras en nuestra cuenca, gracias a Macri y a sus políticas.

-El precio del barril quedó liberado a nivel internacional.

-Sí,y también yo lo venía sosteniendo porque en la discusión del presupuesto lo planteaban a 53 dólares. Lo decíamos acá en la provincia y nos decían que eramos alarmistas, pero la realidad es esa. Macri nos guía hacia el precio internacional del petróleo y la eliminación del barril criollo. Además,(el ministro de Energía, Juan José) Aranguren está pensando más en importar, porque Shell, su empresa, es la más beneficiada, que en tener un autoabastecimiento. Y el autoabastecimiento debería ser una política de Estado. El gobierno neuquino debería haber defendido con más firmeza y dureza esta decisión, como todos los representantes del pueblo neuquino, diputados, senadores, porque con este acuerdo se están llevando puesta una realidad por la que se trabajó mucho en Argentina, por la que Neuquén hizo muchos sacrificios durante años, cuando el barril estaba por los 100 dólares, y las regalías las liquidaban a 42. O sea, subsidiábamos al resto del país. Este era el momento en que el resto del país ponga un poco el hombro, y no solo por los neuquinos sino por el autoabastecimiento. Si no queremos depender de nadie, tenemos que seguir en un proceso de inversión. No es la manera en que lo está haciendo Aranguren, él piensa de otro modo. Yo lamento que el presidente siga sus consejos, y mucho más lamento que el gobierno provincial y el gremio también se presten para esto que, en definitiva, hace perder a los trabajadores y perder a los neuquinos.

-Ud. menciona al gremio, y el presidente le agradeció especialmente a (el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado) Guillermo Pereyra.

-¡Y cómo no le va a agradecer! Si con la insólita complacencia de Pereyra, Macri aprovecha a los petroleros para hacer la primera experiencia de flexibilización laboral, reduciendo salario y plantas de trabajadores. Mientras se quitan derechos, el gremio, en lugar de defender a los trabajadores, está parándose del lado de algunos empresarios que no quieren traer inversiones a la Argentina, y de un presidente que solo está pensando en un modelo agro-exportador y beneficiando al que importa energía. El acuerdo firmado esta semana está entregando un proyecto de autoabastecimiento para todos los argentinos, y en la provincia de Neuquén eso es muy sensible. Porque si hay una materia pendiente que tiene Neuquén es poder diversificar el PBI (Producto Bruto Interno) y no depender exclusivamente de los hidrocarburos. Hoy estamos dependiendo mucho de ellos, y estos anuncios son una entrega de derechos de los trabajadores, y entrega del cobro de retenciones. Hace poco se discutió (el impuesto a las) Ganancias y los gobernadores decían que querían defender la recaudación. Pero con esto acaban de entregar las retenciones, y no ha escuchado a ninguno que saliera a cuestionarlo. Entiendo que los tienen asfixiados, ahogados, en un proceso de recesión, de desocupación, de una inflación que se ha disparado, y por eso están pensando en la coyuntura. Pero estas decisiones nos van a llevar a más problemas todavía.

-Si bajan las retenciones a los hidrocarburos Neuquén va a recibir menos regalías, y si hay despidos va a quedar gente en la calle, habrá problemas sociales. ¿Cuál es, entonces, el beneficio para la provincia?

-Ninguno. Lo que hay para Neuquén es una situación cada vez más complicada. Por eso digo que hacer los deberes con el presidente está bien cuando hay un gobierno nacional que beneficia a la provincia. Lo que hizo Jorge Sapag, de respaldar la gestión de la ex presidenta (Cristina Kirchner), donde Neuquén recibía parte de ese beneficio del boom de Vaca Muerta y de una política que buscaba el autoabastecimiento, ahí estaba bien. Pero ahora, seguir pegados a un presidente que lo único que hace es dar malas noticias y cada vez más exclusión para los neuquinos, no sé cuál es el sentido. A la corta o a la larga, esto va a tener consecuencias muy negativas. Es un error por parte del gobierno provincial seguir pegado a esas decisiones que tanto mal le traen al pueblo neuquino.

-¿Ud. cree que esto empezó por el sector petrolero pero de aquí en adelante se trasladará a otros sectores?

-Claro, es lo que decía. Esto es un ratón de laboratorio, como siempre hace este gobierno, que va experimentando y practicando al andar. Como hizo con las tarifas, va a hacer lo mismo con la flexibilización laboral. Empiezan por Neuquén, pero se va a extender por el resto del país. Lamentablemente.

-¿Y a otras industrias o actividades económicas también?

-Sí, sí. Por supuesto. Esto no es solo el sector petrolero. El presidente y sus ministros están convencidos de que el costo laboral en Argentina es alto. Así que quieren bajarlo, y la forma de hacerlo es la flexibilización laboral. O sea que van a salir perdiendo los trabajadores, que cada vez van a tener menor poder adquisitivo con sus sueldos, menor poder real para comprar bienes para su consumo. El gobierno quiere deprimir el mercado interno para intentar bajar la inflación a ese costo. No es una buena receta. Pero además lo que está pasando es que hay una recesión, un mercado interno deprimido, y sin embargo tampoco baja la inflación. Esto lo conocemos en el país. Por eso digo que “la revolución”, a la que hace años la llamaban “productiva”, ahora la llaman “laboral” o “del trabajo”, pero es la misma receta y lamentablemente también los resultados van a ser los mismos.

-Este año va a haber elecciones legislativas. ¿Va a ser una oportunidad para ponerle freno a las políticas que Ud. señala?

-Este año hay elecciones, y la gente va a votar si acompaña o no al presidente Macri. Entonces, si vota el oficialismo es porque está conforme, y el que la está pasando bien va a votar al oficialismo. Yo creo que algunos empresarios lo van a votar, pero el resto de los argentinos no creo que lo hagan. En cambio, el que la está pasando peor va a votar para ponerle un freno a este presidente. Y dentro de la oposición hay un sector que tiene el coraje y la decisión de ponerle freno, y hay otro sector que se disfraza de opositor pero que le da todas las leyes y las herramientas que necesita el oficialismo para implementar políticas que llevan a las consecuencias que estamos teniendo. La inflación que se ha disparado, recesión, desocupación. Yo creo que el electorado es inteligente, y que aquel que no está conforme y que la está pasando mal, va a saber dónde poner el voto. Esto es lo que se vota, si la gente está de acuerdo o no con la gestión de Macri. Y no tengo dudas que el resultado, tanto en Neuquén como en el resto del país, es que la mayoría de los argentinos no van a estar de acuerdo.

-¿Cristina tiene que ser candidata, por ejemplo en provincia de Buenos Aries?

-Es una decisión de ella. Sin lugar a dudas, hoy es la dirigente política que más convoca. Cristina sale a hacer cualquier actividad y la gente la sigue. Entiende, sobre todo el trabajador, que con ella, muchos de los derechos que los argentinos se esforzaron por conseguir durante largos años se sostenían. Claro que en una pulseada con los poderes concentrados. Bueno: ahora advierten que hay un presidente que no, que hace lo contrario. Por eso si Cristina es candidata le va a ir muy bien, pero es una decisión que tiene que tomar ella. No nosotros, ni los neuquinos en general. De hecho, si fuera candidata no lo será por nuestro distrito. Pero si decide serlo, va a tener un resultado muy positivo. Mucho por lo que hizo, y mucho más por la mala gestión que está haciendo el presidente Macri, que hace que la gente valore aún más lo que había hecho Cristina.

Fuente y foto: Va Con Firma