Junín de los Andes sufrió estos días un enorme incendio: se confirmó que el siniestro que  consumió más de 2.000 hectáreas fue intencional, y se esperaba lograr su extinción total durante la mañana de este martes.
Cabe recordar que el foco ígneo que se provocó que en el cerro Santa Julia se inició el domingo, al cierre de la Expo Rural y se propagó de forma rápida ayudado por las ráfagas de 40 km/h y una temperatura de 30 grados. Para combatirlas, se pusieron manos a la obra 150 brigadistas, más personal de Parques Nacionales y los trabajadores de las estancias afectadas.

A primera hora de este martes 31 de enero, continuaba trabajando personal municipal con 2 camiones cisterna y un camión volquete, personal de incendios forestales, Corfone, Distrito Educativo IV, bomberos voluntarios, Parques Nacionales, Hospital local, Defensa Civil y del Plan Nacional del Manejo del Fuego.

Trabajaron 180 brigadistas, 2 helicópteros y 3 aviones cisterna y se improvisó con la típica pileta “pelopincho” una fuente de agua para que pudieran cargar más rápidamente los helibaldes y de esta manera recuperan 15′,  lo que la tarea de sofocar las llamas.

Para la tarde el incendio estaría controlado, con pequeños focos y en etapa de enfriamiento.

Esta mañana, el intendente de Junín de los Andes, Carlos Corazini, explicó que ayer, a última hora, se lograron armar cortafuegos y encerrar las llamas, para realizar hoy el “ataque final”. El jefe comunal juninense contó, en declaraciones a LU5,  que el incendio fue iniciado de forma intencional y que un testigo afirmó ver a dos cazadores furtivos en la zona del siniestro, quienes habrían dejado la cabeza de una vaca en la estancia Toki-eder.
En los días anteriores se registraron varios hechos de caza furtiva, por lo que se reforzaron los controles policiales. Los productores denunciaron que se roba un animal por semana en los campos neuquinos.