Uno de los derechos felizmente instalados en nuestra comunidad es el acceso que cientos de niñas y niños tienen a las actividades recreativas y educativas enmarcadas en la Colonia municipal de vacaciones.

Todos los años, el Estado municipal contrata, a través de la Subsecretaría de Deportes, a profesores y ayudantes que asumen la responsabilidad de coordinar la Colonia, que incluye todo tipo de juegos y aprendizajes en la costanera del Lago Lácar, piletas, talleres de diversa índole, bailes y actividades en los gimnasios de los barrios.

Sin embargo, esta temporada 2017, el personal contratado transpiró más de la cuenta y no por motivos climáticos. Según testimonios de integrantes de estos equipos de trabajo -que por razones obvias prefieren preservar su identidad- expresaron a este medio diversas dificultades para el normal desempeño de sus funciones.

Algunos de los profesores trabajaron sin contrato hasta principios de este mes de febrero, exponiendo una metodología insólita por parte del Estado, supuesto garante de la seguridad y formalidad laboral.

Asimismo, los pagos correspondientes a dichos contratos se realizaron con moras insostenibles para un trabajador y en algunos casos aún se encuentran pendientes.

Los coordinadores del programa Tiempo Compartido, que se planteó como reemplazo de Tercer Tiempo, también expresan el incumplimiento del pago de sus respectivos contratos, meses después de concluidos.

Ante la requisitoria a la Subsecretaría por parte de padres de los chicos de la Colonia, una funcionaria responsable negó que esto fuese cierto, pero no mostró ningún contrato en que figurara que, efectivamente, hubiesen estado vigentes en tiempo y forma.

Foto: Prensa Municipal