La dimisión de una trabajadora del micrófono, quien dijo sufrir perjuicios en su “salud física y mental” por hechos vividos en el trabajo y señaló la responsabilidad de la funcionaria macrista a cargo de la emisora, se suma a numerosos casos similares denunciados por el personal y los gremios el año pasado.

En lo que constituye una repetición de situaciones similares denunciadas por trabajadores desde el año pasado y avaladas por reclamos sindicales, una locutora de Radio Nacional Neuquén renunció a su puesto laboral y comunicó que había sido “perjudicada” su salud física y mental, debido al “acoso laboral” sufrido “por parte de la directora” de la emisora, la abogada Dalila Pinacho.

La responsable de la radio, designada en el cargo tras la llegada de Mauricio Macri al gobierno, ya cosecha tres denuncias en el ministerio de Trabajo de la Nación, un despido sin causa, una declaración de repudio del Senado de la Nación, dos trabajadoras con licencias psiquiátricas, una renuncia por motivos de salud, y denuncias públicas por “falta de pluralidad” y “persecución ideológica”.

El último hecho conocido afectó a la locutora Lorena Ortiz, quien en su telegrama de renuncia señaló directa y explícitamente a la máxima funcionaria de la filial neuquina de la radio por la situación que le toca vivir.

“Motiva me renuncia el acoso laboral por parte de la directora de la emisora, Dra. Dalia Pinacho; en dicho contexto ha sido perjudicada mi salud física y mental, siendo esta la razón fundamental de mi desvinculación de la empresa”, dice textualmente el telegrama.

Fuentes del personal de la radio explicaron que a pocos días de comenzar la programación 2017, Pinacho exigió a la locutora Ortiz que cambiara el horario laboral, a lo cual ella respondió que no podía hacerlo una vez iniciado el año, por complicaciones familiares y compromisos laborales en otro lugar.

Agregaron que la directora le dijo de muy mal modo que si no aceptaba podía renunciar, y que eso fue “la gota que derramó el vaso en medio de un maltrato sistemático y permanente que sufrió Ortiz durante gran parte del año pasado”, según dijeron las fuentes. Por eso, luego de que un médico le recomendara atención psicológica urgente bajo diagnóstico de “trastorno mixto de ansiedad y depresión”, la trabajadora del micrófono decidió renunciar.

Denuncias de los sindicatos

Durante el año pasado, el sindicato Aatrac (Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones) denunció ante el ministerio de Trabajo de la Nación que la directora de la emisora pública nacional en Neuquén “maltrata a sus trabajadores”, de forma particular a las trabajadoras.

También el Sindicato de Prensa de Neuquén (SPN) ha expresado su preocupación en reiteradas ocasiones por ese tipo de situaciones e incluso pidieron audiencia con la responsable del medio, pero sus reclamos nunca fueron respondidos.

En igual sentido, la Sociedad Argentina de Locutores (SAL) pidió el “cese del hostigamiento” contra quienes se desempeñan laboralmente en la radio, y también solicitando audiencia pero sin haberlo conseguido.

En noviembre pasado, el Senado de la Nación aprobó por unanimidad una declaración donde manifiesta su “preocupación por la situación de los trabajadores y trabajadoras de LRA 43 Radio Nacional Neuquén”, mientras que diversos legisladores y legisladores denunciaron censura y persecución ideológica, y repudiaron el despido arbitrario de una trabajadora, reincorporada luego ante la reacción sindical.

Pinacho, poco después de llegar al cargo levantó todos los programas existentes, y en la circular Nº 1 dirigida al personal del medio, firmada por ella de puño y letra, dispuso un control de los contenidos.

La comunicación interna decía: “1º.- Todas las emisiones al aire (rutinas y/o pautas, informativo nacionales y/o provinciales, despachos de todo tipo, notas de móvil, micros, separadores y/o pastillas etc.) deberán contar con la supervisión de la Dirección de la emisora toda vez que la misma resulta responsable de la administración del aire. 2º Los móviles a cargo del personal de la emisora deberán contar con autorización de la Dirección.”.

Según denuncia el gremio Aatrac, el “maltrato” de la directora de la radio consiste principalmente en “denigrar el trabajo de los periodistas”, como por ejemplo “hablarles en tono imperativo, despectivo y de mal modo, generando miedo” en muchos de ellos.

Integrantes del personal contaron que es común escuchar de parte de la funcionaria expresiones como “Vos no sabés leer”, “No es tan difícil”, “Tu programa es malo”, “Vos te callás”, “Al que no le gusta ya sabe lo que tiene que hacer”, “Voy a tomar medidas” o “Nada se hace sin mi autorización”.

La abogada Dalila Pinacho no tiene experiencia en medios de comunicación ni en cargos públicos. Su antecedente es haber oficiado como vocera y representante legal de Joe Lewis, el multimillonario empresario inglés que expropió el Lago Escondido, y su designación en la radio se concretó poco después de que Lewis le prestara su helicóptero y su estancia al presidente Mauricio Macri para vacacionar, en marzo del año pasado.

Fuente: Va Con Firma