Los curas Horacio Corbacho (foto), Nicola Corradi,  y el empleado del Instituto Próvolo de Luján de Cuyo, Mendoza José Luis Ojeda, quedaron más complicados al hallarse en su poder gran cantidad de videos y fotos de pornografía infantil.

Sólo en la habitación de Corbacho, la policía encontró 347 CD´s además de negativos fotográficos. Ahora resta confirmar si esas imágenes son de los niños abusados en el instituto o si son descargadas de internet. Los abogados de las víctimas solicitarán la continuidad de la detención de los tres acusados.

Los abusos a cerca de veinte menores en el Instituto Próvolo se conoció a fin del año 2016.

“Fue como darle a cuidar al lobo las ovejas”, definió el Procurador de la Corte, Alejandro Gullé. El Arzobispo de Mendoza, José María Franzini, suspendió a los curas acusados, dijo sentir “vergüenza” y “nunca haber sabido” de denuncias previas. Aunque su versión no permite allanar las dudas y sospechas sobre un posible encubrimiento a los cura pedófilos.