Por: Noemí “Coca” Valentino Profesora en Historia.

 

Para escribir del nacimiento de la escuela media en lo que era un pueblito, entraré en el baúl de los recuerdos.

Verano de 1955, año del tercer golpe de estado. Calles de tierra, acequias, bailes en bomberos, lamparitas en las calles oscuras en invierno, las nevadas llegaban a las ventanas de las casas, muchos álamos, mucha juventud.

Jóvenes de 12, 13, 14, o más años, que terminaban la escuela primaria la única, la nacional Nº 5 se enfrentaban a un problema. las familias se enfrentaban a la problemática ¿qué hacer con sus hijos? aquellas que podían, económicamente, enviarlos a otro lado, lo hacían. generalmente eran internados en conventos, los varones al domingo sabio de roca; las niñas a buenos aires u otros destinos donde tenían familiares.

Una madre llora bordando las iniciales de su hija en la ropa que llevaría al internado. la hija, una maestra muy conocida, Andina Ragusi, su padre, Aníbal Ragusi, relacionado con la madera, como la mayoría en esos tiempos, contempla la escena; llega en esa oportunidad, por negocios madereros, don Alfonso Creide, comisionado municipal y la autoridad del pueblo –recordemos que no éramos provincia, sólo territorio nacional-le reprochan la falta de un colegio secundario, se defiende diciendo que no hay un edificio, ni docentes para ello. Salen, sigue la discusión, en el camino se encuentran con otro vecino conocido, don José Asmar, que no entiende qué hacen juntos en un auto, un radical y un peronista, agua y aceite en esa época; y enterado del problema ofrece una casilla de madera, que va a ser colocada en el predio valdío, frente a la actual iglesia. Había un serio problema, los docentes.

Marchan a entrevistar al director de la escuela Nº 5, nacional por entonces, don Osvaldo Rezzani, que trata de diasuadirlos… se marchan decepcionados, pero a las pocas horas, llega don Rezzani con una lista de asignaturas de primer año y los docentes que podían dictarlas.

Nace la primera escuela secundaria, Issma, Instituto Secundario “San Martín de los Andes”. Qué fácil había sido. No pensaban en la validez de la misma, ni en la aceptación o no del Ministerio de Educación, era un asunto y la solución de un pueblo para sus jóvenes.

Las clases comenzaron en la casilla de madera en el fondo de bomberos voluntarios, en abril de 1955. Por la cantidad de inscriptos hasta diciembre de ese año don Rezzani fue el rector-organizador del colegio. De 1956 a 1957, lo fue Juan Dicembre, y en 1958, doña Efilda Stuart de Boyle, mi rectora -como alumna y luego profesora-, medio pueblo la recuerda. Fue el motor de la escuela, permaneciendo en el cargo hasta 1976, cuando se jubila.

Cómo no recordar anécdotas de la época….una es el “pulmotor”: era un Chrysler modelo 34, de 180 hp, y 8 cilindros, fue el primer transporte escolar en el pueblo! pertenecía a don Aníbal Ragusi. Como las clases eran de 20 a 00hs., llevaba y traía alumnos/as, docentes por las calles con barro y nieve de aquellos inviernos tan rigurosos. Muchas veces debía ser empujado por toda la escuela, este jocoso y ruidoso auto de color verde, está en la memoria de muchos. Servicio: gratuito!

La otra, son  de los exámenes.  Nada de elegir tema. Se tomaban en los meses de Diciembre y Marzo. Estudiar todas las unidades, bolillas le decíamos, porque de un bollillero, al que dábamos vuelta una manijita, salían  dos bolillas, uno elegía sobre la cual exponer. Luego venían las preguntas de medio programa. Nos escribíamos en la suela del zapato  el número de la bolilla que sabíamos más – para algunos infalible- pero para otros no funcionaba… Esto me lleva a recordar, muchos años después ya  siendo profesora del ISSMA, tomaba exámenes. Los más nerviosos eran los de primer año. Solo estudiaban fenicia, sabían algo de china (no olvidaban jamás la brújula y la pólvora).  En una oportunidad, en plena mesa examinadora a una alumna le estaba yendo muy mal, ella sabía que si no aprobaba historia repetía; va mi pregunta salvadora: “nombrá algún invento de los chinos”, la alumna: “El canal de la mancha”.  En otra ocasión, vocal en una mesa de geografía, Ana María Manceda presidente, la alumna no sabía, no respondía, y su situación era igual a la de la anterior. Ana, para salvarla le pregunta, ¿qué tema sabes bien? alumna: España. Profesora: bueno contanos algo del relieve. Alumna: “tiene hojas peremnes”.