Graciela Ormeño y sus tres hijos vivieron una tarde de terror debido a la irresponsabilidad del Director del Instituto Municipal de la Vivienda,  Nicolás Dumais.

El día viernes pasado, en el barrio 92 viviendas de San Martín de los Andes se vivió un grave conflicto entre vecinos generado desde el propio municipio.

Graciela Ormeño tiene su vivienda en la calle Sarmiento al 0, una zona de altísimo riesgo geológico y está a la espera de la entrega de una de las cinco viviendas comprometidas para los vecinos en esa misma situación.

El gobierno municipal que no está dando respuestas a la finalización de esas casas ofrece diferentes alternativas por fuera del compromiso original.

Entre las mismas, se ofrecieron créditos y ocupación de viviendas por fuera de todo camino formal. Es el caso de lo ocurrido con Graciela.

Carlos Sepúlveda fue el encargado por parte del Instituto Municipal de la Vivienda de entregar la casa y su llave a la nueva inquilina. Lo que nadie le alertó es que la casa que le estaban entregando ya tenía adjudicatarios y que el cuidador de dicha vivienda había sido desalojado por la mañana.

Si bien Ormeño sospechaba que no todo se desarrollaba de manera normal, al ser el propio municipio el que le entregaba su nuevo hogar, aceptó y se instaló con su familia.

Alrededor de las 19 horas un grupo de ocho personas se presentaron de manera violenta, con bidones de combustible, palas y otros elementos, según relata Ormeño, alegando que esa vivienda les pertenecía y tras amenazarla le exigieron que deje la casa. Ante el temor de ser agredida ella y sus hijos, decidió retirarse intentando explicarle a los agresores que no sabía lo que sucedía. Que Ni Dumais ni Sepúlveda le habían advertido que esa vivienda ya estaba adjudicada y habitada.

Luego de vivir ésta desagradable situación, Graciela Ormeño formalizó la denuncia por lo sucedido involucrando y haciendo responsables a los funcionarios de la Municipalidad de San Martín de los Andes por haber expuesto a ella y su familia sin hacerse responsables. “Podría haber pasado cualquier cosa, la gente venía a defender su casa y era entendible, pero fue todo muy violento” relató por último Ormeño.

Hasta el momento desde el municipio no se ha dado ningún tipo de respuestas.