A pocas horas de que comiencen las sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante, parecen estar anticipándose algunas modificaciones. Los concejales seguirán siendo los mismos once que legislaron el año pasado, pero suenan fuerte algunos cambios de rol.

 

Empezando por el actual Presidente del Cuerpo, Sergio Winkelman, tan notorio en los momentos en que debe hacer de Intendente a cargo. Su desempeño en múltiples y superpuestas funciones y responsabilidades ha generado distancias con la titular del ejecutivo, Brunilda Rebolledo, y marcaciones puertas adentro del propio Movimiento Popular que lo prohija.  Y, hacia el resto de la comunidad, tampoco ha pasado desapercibida su ubicuidad: sobre Winkelman pende la denuncia realizada ante el Ministerio Público Fiscal por haber participado activamente y en diversas funciones (Intendente a cargo, Concejal y Presidente del Concejo) en el pedido y aprobación de financiación del estudio denominado “Diseño Ejecutivo Sistema de Tratamiento de efluentes – red de cloacas: Kaleuche-Covisal”, que beneficia a un loteo privado, de cuya Cooperativa el funcionario es Presidente. Dicha denuncia fue realizada por La Asociación de Vecinos Sin Techo y Por Una Vivienda Digna, junto con la Comunidad Mapuche Curruhuinca y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) con el patrocinio del abogado Diego D´Alesandro. En esa misma presentación judicial, se solicita que se lo investigue por “negociaciones incompatibles con el ejercicio de funciones públicas”.

En un artículo publicado por este medio el año pasado (Compatibilidad cero), ya se observaba un rasgo político/personal del concejal Winkelman:

“Sin mucho esfuerzo, es para preguntarse cómo quien hace de intendente en ausencia de la titular y sabe ser un fuerte jugador del ámbito legislativo local -sí, allí donde se dirimen proyectos que impactan sobre lo público y común- sigue conservando la conducción de una respetable organización que representa sólo a los socios que la integran. Tal vez el reciente bochorno legislativo de declarar de interés un proyecto (Marina del lago) que jamás fue presentado ilustre un poco al respecto.”

Tampoco es para extrañarse si esta modificación termine colocando al concejal Germán Lo Pinto en la presidencia del Concejo, evidenciando una de las tensiones internas del MPN, que comienzan a zumbar de cara a un año electoral que, aunque no nos toque localmente nos afectará -como es lógico- en tanto la fuerza gobernante pertenece a ese universo político.

De todos modos, la elección de autoridades del Concejo Deliberante es competencia de los once ediles que lo integran, y en ese asordinado -por ahora- tironeo se estarán midiendo otras ambiciones. No es la menos notable la del concejal del PRO Sebastián D’Amorim Lima Novo, que pretende desplazar de la Vicepresidencia a su ex compañero de bloque Gerardo Schróo, en lo que parece una continuación de sus manifiestas diferencias.

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