Alberto Sileoni, ministro de Educación de la Nación entre 2009 y 2015, consideró que el gobierno de Mauricio Macri está “destruyendo” los programas implementados durante la presidencia anterior y su política lo que hace “es destruir lo construido y sin ninguna alternativa superadora”.

Para Sileoni, “es un gobierno que tiene una alta dosis de cinismo” y “la conferencia de prensa del presidente explicando lo del correo es una muestra”, porque “no fueron para atrás, los engancharon en medio de una estafa”.

Sobre las próximas elecciones destacó que el movimiento nacional y popular tiene que discutir las ideas de Cambiemos porque “ya las sufrimos, han causado mucho dolor en el pueblo argentino” y hay “que encontrar otro camino”. “A ésta derecha me parece que se le gana desde el futuro” remató.

– ¿Cree que el gobierno de Mauricio Macri está en su peor momento?

– Veo un gobierno al cual la ciudadanía le pide que reaccione. Es un gobierno que tiene una alta dosis de cinismo, nos dice cosas que no son ciertas y nos las dice con una sonrisa en nuestra propia cara. La conferencia de prensa del presidente explicando lo del correo es una muestra. No es que fueron para atrás, los engancharon en medio de una estafa. Y así sucesivamente. Nos dice que está recuperándose el trabajo, no es cierto. Nos dicen que va a haber menos inflación y el presidente del Banco Central dice que nos esperan tres meses moviditos. La gente no está mejor. Nadie quiere que le vaya mal, ojalá que empiecen las clases, y creo que van a empezar. No quiero discutir personas, quiero  discutir ideas. Y estas ideas que están implementando no van a mejorar la Educación de la Argentina. No digo que la dejamos en un estado extraordinario, nosotros íbamos en un camino de construcción, de consenso, con un millón de niños y jóvenes más en el sistema educativo, faltaba mucho. Pero ahora hay una idea que es absolutamente equivocada, me parece que se nota, hay menos trabajo, hay más sensación de desasosiego en la gente, hay actos de corrupción que son evidentes, hay un clima de negocios, de incompatibilidad entre la política y los negocios. Esto es lo que está diciendo la ciudadanía  y con un marzo que va a ser caliente, la marcha de la CGT va a ser muy importante.

– Cristina  Kirchner también convocó a marchar con la CGT

– Una convocatoria sabia, no vengan  a Comodoro Py, vayan a estar junto a los trabajadores. Pero nadie puede decir que ésta CGT ha boicoteado al gobierno. Ha sido muy paciente, le ha dado oportunidades. Y tampoco se trata de un paro, es una convocatoria.

– ¿Cree que el descontento de la ciudadanía se va expresar en las elecciones, o el gobierno va a poder imponer el discurso de la pesada herencia?

– El argumento de la herencia recibida, con todo respeto, me parece que tiene fecha de vencimiento, no es posible decir todo el tiempo eso. Aunque creo que tienen capacidades comunicacionales y la gente le sigue creyendo. Por eso creo que quienes formamos parte del movimiento nacional y popular y tenemos otra idea, debemos dar una discusión de ideas, es una año muy fuerte de discusión de ideas. Lo que tiene que ver con nuestro espacio político, debe ser un año de mucha generosidad, de mucho trabajo, con mucha militancia, de mucha unidad; porque hay que derrotar a esta derecha, en los límites de la democracia. Tampoco digo que son buena o mala gente. Estas ideas ya las vimos, ya las sufrimos, han causado mucho dolor en el pueblo argentino y creo que el pueblo argentino tiene que discutirlas y encontrar otro camino. No el mismo que dejamos el 9 de diciembre del 2015. Otro. Ese para mí era virtuoso, pero a esta derecha me parece que se le gana desde el futuro.

– ¿Qué evaluación hace de la situación educativa?

– Estamos en unos días de conflicto por el inicio de clases, no puedo desconocer que cuando nosotros éramos gobierno también había conflictos, forma parte de una puja distributiva, salarial; y en democracia siempre es bienvenida la discusión. Pero aquí hay dos circunstancias que están haciendo más compleja la situación. Primero, éste es un gobierno que claramente está contra los trabajadores organizados, está contra el trabajo. Este gobierno ha dado muestras concretas que gobierna para un sector social que no son los trabajadores, hay acciones que demuestran esta tendencia: despidos en el Estado, desdén por el Estado, la grasa que sobra, la militancia que no corresponde. En el país hay una serie de conflictos como Atanor y Volkswagen que tiene que ver con eso. Los Repro, que eran aquellos recursos que el Estado disponía a través del ministerio de Trabajo, no están más, están a cuentagotas. En lo educativo, hay un presidente y un ministro que dicen que el sistema educativo no sirve más. Entonces uno pregunta, ¿Quiénes no sirven más? Las escuelas, los alumnos, los educadores. Hay mucho desdén, mucha distancia y una política francamente antigremial, y eso también se trasluce.

Y el otro tema fundamental, es que éste gobierno no está cumpliendo la ley de financiamiento que impone la construcción de una mesa de discusión paritaria. Y ése es un incumplimiento que está en el corazón del conflicto de estos días, porque es un conflicto por una puja salarial pero aquí hay un incumplimiento de una ley. Y los cinco gremios de representación nacional dicen: cumplan la ley, convóquenos. En un país federal, donde usted tiene 24 salarios docentes, no puede fijar un techo, no puede decir ningún docente va a ganar más de X. Pero sí puede decir ningún docente puede ganar menos de X. Porque es un piso de dignidad. Y eso era en algún sentido lo que Néstor Kirchner pensó y después implementó Cristina en las ocho paritarias que tuvimos.

– ¿Es una manera de desligarse del problema y trasladarlo a las provincias?

– Me parece que sí. Y la primera reacción de una gran cantidad de gobernadores fue a favor del retiro del Estado nacional, pero después se dieron cuenta que era contraproducente. Porque el Estado nacional al fijar un piso en algún sentido ordena, y las paritarias se fueron acomodando. Al no cumplir el artículo 10 de llamar a paritarias, también dañás el artículo 9, que es el fondo de compensación salarial. Que es aquel dinero que le daba el gobierno nacional a aquellas provincias que no llegaban. Neuquén nunca estuvo dentro de ese fondo porque en general estaban algunas provincias del norte, pero ese también era un modo de auxiliar. Hay un claro retiro del Estado, una desresponsabilidad del Estado en esto que es exclusivamente salarial, y también se traduce en las políticas. El Estado está dejando de implementar una mirada nacional. Y eso es lo que tiene que hacer un ministerio, construir la Nación educativa. Que no es responsabilidad del ministro de Educación de Neuquén, ni de Chubut, ni de Tierra del Fuego, ni de Jujuy. El que debe construir una mirada nacional y decir la Nación, más allá de las particularidades de cada provincia, tiene que ir para allá. Esto se está perdiendo, se está perdiendo la idea de lo común, que nos había constado tanto tiempo reconstruir. Y esto tiene un final anunciado, que no va a ocurrir con las provincias que tienen más recursos; van a estar más debilitadas las provincias más pobres que ante un Estado nacional que se retira sólo van a poder desarrollar sus actividades más básicas. Ahí hay un peligro que es evidente.

– ¿Cuál es el modelo educativo al que se dirige el macrismo?

– Un modelo de retiro del Estado nacional a partir de un pseudo respeto a las autonomías provinciales, y más que autonomía va a haber fragmentación y negación. Un Estado nacional dedicado a distribuir recursos, y no recursos que tengan fines que se puedan consensuar comunes a todos. Tal provincia quiere formación docente, adelante, tal otra quiere educación didáctica para las matemáticas, adelante. Y eso no constituye una política educativa nacional. Y junto con eso, la falsa creencia de entender que la única manera de elevar la calidad educativa es tomando pruebas estandarizadas. No es por ahí. Por supuesto nosotros hemos evaluado, y estuvimos en PISA y hemos desarrollado una gran cantidad de evaluaciones. Pero este gobierno cree que el único modo es estandarizar las pruebas y preanunciar que los resultados van a ser malos. Para descalificar una vez más al sistema educativo. Y el sistema educativo argentino, no puedo decir que sea extraordinario, pero es uno de los más sólidos de América, de los más igualitarios. Tiene que mejorar los aprendizajes, pero es uno de los que más niños tiene en la educación inicial y junto con Chile es uno de los que más jóvenes tiene en el secundario, y de los que más estudiantes universitarios tiene, junto con Cuba. Tiene libros en las escuelas, aunque el año pasado no llegó uno solo. Un nivel secundario con tecnología aunque el año pasado no repartieron ni una sola de las 700.000 netbooks que debían repartir. Y eso se va a perder.

– ¿Cómo están los programas que habían implementado?

– Destruyéndolos. Y en democracia un gobierno legítimo tiene derecho a hacer otras políticas. Pero no se trata de eso. Acá no hay otras políticas, hay destrucción de lo anterior. No es construir sobre lo construido, es destruir lo construido y sin ninguna alternativa superadora. Conectar Igualdad no existe más, el plan Fines está en terapia intermedia, la formación docente está en severas condiciones para continuar, la educación sexual desmantelada, intercultural bilingüe desmantelada, educación y memoria tratemos de no hablar de eso, subejecución presupuestaria, los fondos del INET (Instituto Nacional de Educación Tecnológica) ejecutados en 12%. La Argentina vuelve a pagar en este 2017 más dinero por los servicios de la deuda que por Educación. Volvemos a un pasado que creíamos haber superado.

 

Leido en VCF

Por: Mauricio Rojas