En una insólita actitud, el fiscal a cargo de la Fiscalía Nº 20 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires impidió el ingreso del Defensor del Pueblo a la audiencia en que se trataba la situación de seis ciudadanas activistas detenidas mientras realizaban la difusión del Paro Internacional de Mujeres.

 

Repudio de la Asociación de Defensores del Pueblo de la República Argentina (Adpra)

Solidaridad con el Defensor del Pueblo de la CABA, Alejandro Amor

Los Defensores del Pueblo de la República Argentina repudiaron la decisión del fiscal Juan Rozas, a cargo de la Fiscalía Nº 20 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por impedir el ingreso del Defensor del Pueblo, Alejandro Amor, a la audiencia de seis ciudadanas activistas de diversas organizaciones, detenidas en la madrugada de ayer por encontrarse realizando la difusión del Paro Internacional de Mujeres de hoy.  Lo hicieron a través de un comunicado firmado por la secretaría de Adpra.

Acotan que el accionar de las fuerzas de seguridad   fue “absolutamente desmedido, en un claro intento de procurar disciplinamiento a la creciente organización y movilización de estas organizaciones de defensa de los Derechos de las Mujeres, y en el marco de procurar una creciente criminalización de la protestas, en una manifiesta vulneración de derechos expresamente tutelados en la Constitución”.

Amor se presentó en la fiscalía a cumplir con su mandato constitucional, y le fue impedido el pleno ejercicio de su cargo público, según expresa el pronunciamiento. Dada tal situación, los Defensores del Pueblo de las provincias y municipios del país, manifestaron el acompañamiento al Defensor del Pueblo porteño.

Fuente: Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Neuquen

 

La injustificada decisión del fiscal Rozas se suma a la serie de violencias institucionales y de género que caracterizaron a esta detención. Reproducimos aquí dos crónicas periodísticas que iluminan la gravedad del caso:

En horas de la madrugada, a poco del denominado “Paro de mujeres” que se realizaría este miércoles 8, se realizó un insólito operativo policial en el barrio de Almagro por la presencia de seis mujeres que realizaban una pintada en una pared.

Al respecto, la periodista Florencia Alcaraz denunció a través de las redes sociales que el hecho ocurrió en la esquina de Guardia Vieja y Gascón, donde se presentaron “dos patrulleros, una moto y una docena” de policías.”Es todo absurdo”, apuntó y agregó que “las compañeras están detenidas en la comisaría 9na, acusadas de daños”.

“El fiscal Rozas de la 20 las imputó por daños”, añadió Alcaraz y luego señaló que “las seis compañeras están bien. Quedan detenidas hasta las 12.30 hs. que tienen audiencia”.

Fuente: Infonews

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DETIENEN ILEGALMENTE DURANTE DOCE HORAS A SEIS MILITANTES FEMINISTAS
Con la marca en el orillo
Un grupo de acción ultracatólica, que se hizo pasar por policías de civil, persiguió y detuvo a seis militantes feministas en Almagro. La policía afirmó la detención durante doce horas y un fiscal asumió el hecho como legítimo.

Un día antes del inédito paro internacional de mujeres que se desarrollará hoy en medio centenar de países incluyendo Argentina, un grupo de machos violentos ultracatólicos y una decena de policías combinaron su esfuerzo para detener a seis militantes del Colectivo NiUnaMenos y de otras organizaciones mientras promovían el paro en el barrio de Almagro. Las seis mujeres fueron detenidas por el grupo de machotes que se hizo pasar por policías, y luego fueron rodeadas por un desproporcionado número de uniformados que confirmaron la detención por mano propia. Alojadas en la comisaría 9ª, permanecieron encerradas durante doce horas hasta que alrededor de las cuatro de la tarde el fiscal 20 de la Ciudad, Juan Ernesto Rozas, las acusó de los delitos de daño simple y daño agravado, supuestamente por pintar leyendas en las paredes de un banco y de una iglesia, y las liberó. Las detenidas denuncian que las pruebas son falsas porque fueron plantadas. Pero mucho más grave, denuncian que fueron detenidas por un grupo de acción parapolicial, que luego fue tomado como testigo por la misma policía y asumido como tal por el fiscal. La comisaría 9ª, la 11ª, y especialmente el fiscal Rozas, tendrán la impensada oportunidad de ver sus nombres e imágenes multiplicados entre los reclamos contra la desigualdad de género y la violencia machista a lo largo y ancho de todo el mundo.

Alrededor de las dos de la madrugada de ayer, dos militantes del Colectivo NiUnaMenos y otras cuatro de otras organizaciones feministas, regresaban de promover la huelga internacional de mujeres que se desarrollará hoy.

En ese momento, un grupo de cinco machotes ultracatólicos comenzó a agredir a las mujeres, primero verbalmente, con insultos, amenazas y asegurando que eran policías. “Empezaron a perseguirnos durante varias cuadras por calles interiores, paralelas a Corrientes –dijo a PáginaI12 Florencia Minici, del Colectivo NiUnaMenos–. Con mucha violencia. Nosotras creíamos que nos iban a disparar. A una de nosotras la vapulearon físicamente”. En Guardia Vieja y Gascón las rodearon y enseguida llegó la inmediatez policial, tres patrulleros y una moto de las comisarías 9ª (Billinghurst 471) y 11ª (Díaz Vélez 5152) rodearon a las militantes y, después de la teatralización pública de la prepotencia, las llevaron detenidas a la 9ª. El argumento policial es que detuvieron a las militantes en flagrancia, y citan como testigos a los violentos de la cruz. La prueba (los aerosoles) fueron aportados por los mismos perseguidores. Luego que quedaron detenidas, los parapoliciales se retiraron de la comisaría vitoreando a Cristo.

La defensa de las mujeres violentadas llegó de la mano de sus compañeras. El Colectivo NiUnaMenos, convocó militantes que se hicieron presentes en la puerta de la comisaría e hicieron circular las detenciones.

El fiscal 20 de la justicia de la Ciudad, Juan Rozas, aceptó con suma presteza la argumentación policial, mantuvo la detención de las mujeres durante 12 horas en la comisaría y luego ordenó su traslado a la fiscalía. Allí, les comunicó que las acusaba de daño simple y daño agravado y presentó los aerosoles como prueba. “Nos llegó a decir que había participado en las marchas de Ni Una Menos y casi como que quería que le agradeciéramos que nos liberara, después de tenernos 12 horas incomunicadas, sin permiso de llamadas ni de abogados ni familiares –denunció Minici–. Los que deberían estar imputados son los violentos que nos persiguieron. También vamos a pedir que se investigue a los policías que intervinieron”.

Afuera, las militantes de NUM, al grito de “Macri / compadre / la yuta es de tu padre”, dejaban en claro que seguían presentes, y le recordaban al fiscal Rozas que su nombre y la confirmación de la detención rebotaría como una bravuconada el mismo día en que en todos los rincones del país, de la región y del mundo, millones de mujeres estarían reclamando contra violencias de este tipo. En un comunicado, NUM reclamó el sobreseimiento inmediato de las seis militantes.

Las abogadas Gabriela Carpinetti y Luciana Sánchez fueron convocadas por las detenidas. “Fueron víctimas de un hecho de violencia machista e institucional, por medio de grupos de civiles y policías en connivencia –dijo Carpinetti a PáginaI12–. Y la justicia, en la figura del fiscal Rozas, claramente adopta una vara muy distinta cuando se trata de perseguir un presunto daño contra la propiedad, y perseguir el derecho a la libertad de expresión y protesta, aplica una visible celeridad; y una lentitud judicial muy visible cuando se trata de investigar femicidios y violencia de género. Vamos a solicitar el sobreseimiento de las seis compañeras e iniciar la investigación sobre todos los delitos que sufrieron: fueron detenidas arbitrariamente, privadas ilegítimamente de su libertad, sufrieron abuso de autoridad, previo a sufrir amenazas, hostigamiento y persecución de un grupo de varones machistas en la calle.”

Fuente: Página 12