La vecina Valeria Sepúlveda denunció, primero en la policía y luego en las redes sociales, el intento de robo que sufriera y terminara con la luneta trasera de su auto destruida. “El domingo a la mañana cuando llegué ya estaba así, me deben haber querido robar algo del auto” dijo.  “No es la primera vez que pasa, a una vecina que vive a 50 metros le pasó lo mismo hace unos días”

“No tenemos idea de quién pudo haber sido, pero no creemos que sea gente del barrio, este es un barrio tranquilo” nos comentaba resignada la vecina.

No hay novedades, ni sospechosos. No hay cámaras de seguridad que pudieran haber registrado a los agresores. San Martín de los Andes parece convertirse en tierra de nadie.