Los diputados Santiago Nogueira y Raúl Podestá presentaron dos proyectos para declarar la emergencia ambiental. También se acordó mantener en agenda la propuesta de “vertido cero” impulsada por Mariano Mansilla. La opinión de la asamblea ciudadana.

La Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable de la Legislatura comenzó a tratar ayer dos proyectos de ley para declarar la emergencia ambiental de las cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro.

Una de las iniciativas pertenece al Santiago Nogueira (Libres del Sur) y plantea declarar la emergencia ambiental y sanitaria por la contaminación de los ríos por el término de cinco años. Incluye la creación de un comité de emergencia integrado por representantes de los ejecutivos municipales y provinciales, la Legislatura, el EPAS, la AIC, las defensorías del pueblo y la sociedad civil.

El comité tendrá como principales funciones la elaboración de un plan de saneamiento integral presentado a través de una audiencia pública, la coordinación de acciones entre los organismos y la revisión de la metodología de estudio de calidad del agua.

En tanto, el proyecto presentado por Raúl Podestá (NE-FG) propone declarar por el término de cinco años la emergencia hídrica, ambiental y sanitaria de las cuencas de los ríos Limay-Neuquén-Negro y Barrancas-Colorado. Además, pone el acento en la necesidad de realizar un diagnóstico claro y trabajar en conjunto con la provincia de Río Negro para solucionar la problemática.

A su vez,  el cuerpo presidido por el diputado Claudio Domínguez (MPN) empezó a evaluar el proyecto de Mariano Mansilla (FPN-UNE) que además de prohibir el vertido de líquidos cloacales a los ríos, promueve la reutilización de efluentes y líquidos residuales.

El comité acordó  una reunión dentro de 15 días convocando a organizaciones ambientales y a distintos organismos gubernamentales involucrados en el tema.

Tras la primera mesa de debate, la asamblea de vecinos “Salvemos los ríos” lanzó un comunicado en el que celebra el inicio del tratamiento legislativo, pero advierte sobre “la gravedad de la situación” que “amerita acciones políticas inmediatas”. Señala a su vez “una disputa entre las distintas bancadas” y reclama la inclusión de partidas presupuestarias para resolver la problemática.

Liliana Pasarin, integrante del colectivo, hizo hincapié en la necesidad de un gesto político a corto plazo de “por lo menos empezar a clausurar las 14 bocas de vertido –públicos y privados- que hay desde Plottier a Cipolletti”. Del mismo modo, reclamó el acceso de la ciudadanía al monitoreo de la calidad de agua.

Respecto a los proyectos presentados en el legislativo indicó que la asamblea entró en contacto con las propuestas recién ayer a la mañana, por lo que en los próximos días se abocarán a la evaluación de las mismas.

“Salvemos a los ríos” impulsó durante el verano una multitudinaria  movilización popular e interpeló tanto al gobierno municipal como provincial para que tomen cartas en el asunto.   El martes los asambleístas le entregaron al ministro Mariano Gaido, un petitorio exigiendo, entre otros puntos, la declaración de emergencia ambiental, sanitaria y pluvioaluvional. El mismo está respaldado por más de seis mil firmas.

Fuente: Va Con Firma