La ebullición peronista

La Argentina de Macri le plantea al Peronismo en su conjunto, desafíos y definiciones muy profundas para los próximos meses.
Vacío de acciones y carente de medidas sobre las cuales exhibir una supuesta recuperación que no llega nunca (ni va a llegar si se analizan las medidas económicas en marcha), el gobierno se mete en la arena electoral del presente año, intentando dividir al peronismo a partir de la cooptación de gobernadores, mandando a un zombie político como Eduardo Duhalde que intenta -con apoyo de la Gobernadora Vidal- armar una colectora en Provincia de Buenos Aires con un peronismo afín al PRO. ¿Menemismo moderno sería? La estrategia de polarización con Cristina Fernández de Kirchner que ha elegido transitar el oficialismo, acaso sea la acción más redituable en esa estrategia. Aunque también la más peligrosa.

El Gobierno, como dice Kicillof, intenta plebiscitar a Cristina, cuando en realidad lo que se plebiscita es la gestión de Macri, la cual, a todas luces, marca un empeoramiento en la calidad de vida de millones de argentinos originada en la retracción del consumo, el alto nivel inflacionario que superó holgadamente la actualización salarial del pasado año, la apertura indiscriminada a importaciones y el retiro -lento pero persistente- de la intervención del Estado para garantizar condiciones de derecho a las mayorías populares.
Con la Ley de Emergencia Social, las organizaciones “pisaron el palito”. Primero una  ley sin claridad en el origen y canalización de los fondos que garantizarían el objeto de la misma. Después, una reglamentación entre gallos y medianoche que se impuso desde Jefatura de Gabinete por sobre las internas de los Ministerios que son parte de la negociación. El macrismo, con esos pasos, se aseguró un diciembre tranquilo.

¿Sindicalizar la pobreza es el camino para organizar la resistencia al liberalismo de empresariado?
El peronismo movilizado, desde sus organizaciones, con el Movimiento Sindical camino al paro del 6 de Abril, debiera asumir el desafío de reorganizar un gran Frente Nacional y Popular, para ser la herramienta electoral capaz de canalizar el descontento y rechazo de la mayoría del pueblo hacia el macrismo, y, constituir una opción de poder que devuelva a las mayorías protagonismo, estado presente. Para esto todos son necesarios. Con las autocriticas que se deban hacer, con los liderazgos que surjan de la voluntad popular y sin tirar a nadie por la ventana. Declaraciones como las de Pichetto, Domínguez o algún que otro dirigente de bajo fuste sobre el retiro de CFK parecen desconocer que Perón, líder del movimiento del que son parte, condujo el movimiento durante más de 18 años desde Puerta de Hierro y que murió liderando y en ejercicio pleno de la Presidencia de la Nación.

Hablar de retiros en este movimiento, parece una gran contradicción.
Por lo pronto, esta semana se reúne el Consejo Nacional del Partido Justicialista, que ratificará el perfil opositor a Macri y convocará a constituir Frentes en las Provincias (con libertad de acción) pero con el peronismo como columna vertebral.

Etapas que se cumplen en el peronismo neuquino

De los 72 miembros que integran el Congreso Provincial del Partido Justicialista neuquino (el órgano máximo de definición), solo participaron 36. Sí, 36 congresales. Al momento de pronunciarse por la conformación del frente electoral, se necesitaban 2/3 de los presentes. Es decir, 24 votos. El resultado de la votación arrojó 21 voluntades a favor de constituir el frente electoral camino a las legislativas nacionales y municipales de Neuquén contra 15 que se pronunciaron por volver a la histórica “Lista 2”.

No alcanzó. Seguramente los próximos meses van a permitir profundizar en este debate una vez que se clarifique el posicionamiento nacional del partido y eventualmente se convoque a un nuevo congreso.
Este revés significó el fin de la legitimidad en el ejercicio de la presidencia partidaria para la Diputada Nanci Parrilli. O al menos esa interpretación se desprende de su renuncia indeclinable. Un partido de distrito que durante 12 años se manejó con control remoto desde algún despacho de la Rosada y que, merced a ello (acuerdos con Jorge Sapag mediante) nunca definió constituir una real y seria opción de poder para el electorado neuquino. Así como importante y estratégico es el rol de Oscar Parrilli en el núcleo duro del poder K, lo ha sido el perjuicio que le ha generado a la construcción territorial neuquina de esa expresión política.
¿Llega el momento del recambio generacional? Asumió el Diputado Dario Martínez la presidencia y comentan que ha convocado, con mucha discreción, a conformar una mesa colegiada con referentes jóvenes de diversas organizaciones del campo nacional y popular. El desafío es “movilizar el partido” ha dicho.
Acaso sea el momento de un recambio generacional que aborde la conducción provincial en pleno, pero también que se pueda territorializar.

Centenares de dirigentes jóvenes de la Confluencia y del interior provincial demandan espacios, protagonismos y asumir compromisos y responsabilidades superadoras.
“Arranca una nueva etapa, con peso territorial en la toma de decisiones” se comenta que ha planteado la mesa generacional peronista.
Por lo pronto, el próximo 7 de Abril, se está diagramando un acto con la presencia del Presidente del PJ Nacional Jose Luis Gioja y trascendieron nombres de dirigentes relevantes que acompañarían la asunción de Martínez a modo de respaldo.

Beto Vivero