Fueron 58 votos positivos de un tema que no tuvo debate. Al mismo tiempo se aprobó un proyecto de declaración donde le solicitan al Ejecutivo “la urgente promulgación y reglamentación” de la norma para que coordine con las asociaciones y organizaciones que cultivan cannabis medicinal con el objeto de “garantizar de que en ningún caso sea interrumpida la provisión de dosis”.

La ausencia de debate en este tema no sólo fue la urgencia por brindarle a las familias que recurren a la cannabis medicinal una respuesta del Estado sino que también porque el recinto corría riesgo de quedarse sin quórum. Los legisladores habían consumido varias hora de discusión con la ley de Emprendedores y parecía que algunos mostraban signo de agotamiento a pesar de ser la primera sesión del período ordinario de este año.

Es verdad también que durante la reunión del plenario de comisiones que trabajó el proyecto, realizada el martes por la tarde, se había sido discutido y que incluyó la presencia de científicos y médicos que trabajan con la cannabis medicinal como así también familiares de pacientes con graves patologías que, con el uso del aceite, han logrado mejoramiento en las condiciones de vida de sus enfermos.

Durante esa reunión una de las preocupaciones que surgió entre los senadores fue el tiempo que suele transcurrir entre la sanción de una ley y la promulgación y reglamentación de dicha norma. Es por ello que la senadora peronista por Salta Cristina FioreViñuales propuso un proyecto de comunicación para que el Poder Ejecutivo disminuya ese tiempo pero, además, que coordine con los cultivadores de cannabis medicinal la provisión de las dosis que se usan habitualmente y evitar que sean perseguidos por la policía y fiscales que ven narcotráfico donde no lo hay.

Así, cuando llegó el momento de tratar el proyecto el senador Juan Manuel Abal Medina solicitó que se votará sin debate. Lo respaldó el pleno y pocos minutos después los familiares que esperaban el desenlace de su lucha de años se abrazaron ante la sanción de la ley.

La norma aprobada no permite el autocultivo, uno de los reclamos que realizaron los familiares y que la titular de la comisión de Saludo de Diputados, Carolina Gaillard (FPV-Entre Ríos) no consiguió incorporar el año pasado por resistencia del macrismo y del Frente Renovador. De todas formas el texto normativo habilita a organismos públicos como el Conicet y el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) a llevar adelante el cultivo de la planta de cannabis “con fines de investigación médica y científica” y a elaborar las sustancias para los diferentes tratamientos.

Por otra parte, la ley crea el “Programa Nacional para el Estudio y la Investigación del Uso Medicinal de la Planta de Cannabis, sus derivados y tratamientos no convencionales”, que estará bajo la órbita del Ministerio de Salud. Este programa deberá “garantizar el acceso gratuito al aceite de cáñamo y demás derivados del Cannabis” a todos los que se incorporen al programa e “investigar los fines terapéuticos y científicos” de la sustancia.

En el mientras tanto se pone en práctica el programa la ley autoriza a la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) “la importación de aceite de cannabis y sus derivados cuando sea requerida por pacientes que presenten las patologías contempladas en el programa y cuenten con la indicación médica pertinente”. El dato más importante es que la provisión será gratuita para quienes se encuentren incorporados al programa. En ese sentido el Estado nacional deberá crear un registro nacional voluntario de pacientes y familiares que usen el aceite de cannabis con la protección debida de sus datos personales.

Por último, la nueva ley obliga al Estado a impulsar, a través de los Laboratorios de Producción Pública de Medicamentos nucleados en la ANLAP, la “producción pública de cannabis en todas sus variedades y su eventual industrialización en cantidades suficientes para su uso exclusivamente medicinal, terapéutico y de investigación.

Fuente: Tiempo Argentino