La Defensa Civil Siria aseguró hoy que ha recuperado más de 100 cadáveres del lugar donde se produjo hoy la explosión de un coche bomba a las afueras de la ciudad de Alepo (norte), en el que se encontraban unos 5.000 evacuados de los pueblos chiíes de Fua y Kefraya.

Imágenes de una web local difundidas por la agencia Reuters mostraban varios cadáveres, entre ellos los de varias mujeres y niños, junto a varios autobuses humeantes, así como decenas de heridos, algunos con miembros amputados por la onda expansiva. Testigos del atentado relataron a un periodista de France Presse que una furgoneta supuestamente cargada con ayuda humanitaria se había empotrado contra un convoy, formado por unos 75 autocares, antes de que estallara.

Unos 5.000 evacuados desde las localidades chiíes gubernamentales de Al Fua y Kefraya (Idlib, noroeste) se hallaban retenidos en punto donde se produjo la explosión. Se estima que 38 de las víctimas mortales procedían de ambas poblaciones, cuatro eran miembros de las unidades de la oposición que vigilaban la caravana, y otra no había sido identificada.