Hoy blanqueaba el diario Río Negro que la Provincia le vendió 140 hectáreas del Cerro Chapelco a “Nieves del Chapelco” por un millón cien mil pesos. Es decir, vendieron tierras de todos los neuquinos a 8.000 pesitos la hectárea para un desarrollo inmobiliario en el Cerro. Pavada de negocio.

El decreto 242, del año 2014, firmado por Jorge Sapag y Omar Gutiérrez, surge en medio de la discusión planteada ante la reciente presentación por la posible ilegitimidad de la presente concesión. Poca claridad. Huele feo. Acuerdos entre las autoridades provinciales y la empresa, sin ninguna participación de los sanmartinenses. Ni que hablar de las comunidades que reclaman por la legitimidad de sus tierras.

Y atrás la historia. Uno, que es aficionado, trata de ir aprendiendo. Y escuchando a los viejos pobladores, aprende que a puro impulso, a gauchada, algunos caminaban entre la nieve con equipos bien pesados, cuando las tablas eran de madera y la ropa se empapaba.

Décadas atrás. Medio siglo. Ahí estaban los clubes del Pueblo. Ahí estaba una comunidad que dejaba su historia maderera por las restricciones a la actividad forestal. Un Pueblo que empezaba a construir su destino ligado al turismo, siendo impulsor de la actividad, de la mano de una provincia que pretendía apoyar la diversificación económica.

Se preveía un desarrollo del Cerro Chapelco con San Martín de los Andes como protagonista, con los clubes, la hotelería naciente. Incluso alguna cesión de entre 10 a 15 hectáreas, como negocio accesorio a la concesión de los medios de elevación y las pistas. Se pensaba en un Cerro al que pudieran acceder los sanmartinenses, además de los turistas.

Pasaron los años. Cambiaron las lógicas. Uno recuerda como en la década de las privatizaciones, las concesionarias de los ferrocarriles encontraban  que el negocio inmobiliario de las tierras y los locales comerciales era más rentable que la venta de boletos y los subsidios del estado.

¿Será esa lógica la que impulsa esta nueva etapa? Un Cerro caro. Atropellos a la ley de bosques. Ninguneo a las comunidades mapuches. Monopolización de los servicios. Restricciones a los negocios locales. Y tal vez un sueño de quedarse con todo. Cerro, concesión, servicios, Ruta Alternativa Sur, directa del Aeropuerto al Centro de Esquí, y varias hectáreas con camas para un turismo exclusivísimo. Todo redondito.

Pero con un problema. ¿Y San Martín de los Andes? ¿Y su historia?¿Y sus viejos?¿ Y su futuro? ¿Y sus Pibes? Bueno. Que se arreglen.

El tema es que así quedamos afuera. Puede ser que no sea tema de Nieves del Chapelco. Pero sí es tema de la Provincia del Neuquén no dejarnos afuera. Sí es tema de San Martín de los Andes discutir sus intereses. Su subsistencia. Y en esa discusión habrá matices, habrá diferencias. Pero no puede haber excusas. El Cerro es tema de todos, porque San Martín es tema de todos. De los que van, de los dueños ancestrales de las tierras, de los pioneros y los impulsores del esquí, de los clubes, de los pequeños y medianos comerciantes, de los séptimos grados de las escuelas, de los que no fueron nunca, de los que sólo fueron a la base. Y por supuesto del Gobierno Municipal.

Para no quedarnos afuera. Para que no se queden afuera los que cada mañana se levantan temprano a meterle horas de trabajo en la obra, en el comercio. Para que no se queden afuera los que trabajan y los que hayan invertido unos pesos en un pequeño negocio que anda con dificultades en este tiempo de ajuste.

Para que no se nos queden afuera los chicos y las chicas que van creciendo en nuestro Pueblo, mientras vemos que nos ofenden cobrando el pase de la temporada que va a empezar a unos 36000 pesos.

Para que quede claro: Mientras La Provincia y la empresa negocian sin que San Martín participe. Mientras con cada Pase se pagan más de 4 Hectáreas vendidas por decreto.

Para no seguir afuera de nuestro destino. De eso se trata.

 

Por Rodolfo “Toto” Manson