Jeremías Porma Favre cursa 5º año en la escuela agrotécnica Centro de Educación Integral en Junín de los Andes.

Junín de los Andes.- Cuando hace cinco años abandonó la localidad rionegrina de Comallo, de donde es oriundo, y atravesó por primera vez la puerta del Centro de Educación Integral (CEI) San Ignacio, ubicado en el paraje San Cabao -a 10 kilómetros de Junín de los Andes- para comenzar el secundario agrotécnico, Jeremías Porma Favre no se imaginaba que iba a apasionarse con el Club de Ciencias que funciona en el establecimiento, que iba a ser premiado, junto con otros dos compañeros, por The Walt Disney Company por su compromiso ambientalista y participar de una final en una Feria de Ciencias en Estados Unidos organizada por Google.

Ahora, con 17 años, Jeremías tendrá por delante una nueva y atractiva experiencia. En agosto viajará rumbo a Noruega por un intercambio cultural y educativo que se extenderá por once meses, hasta junio de 2018. El joven fue elegido, entre cien postulantes, por American Field Service (AFS), una ONG que promueve oportunidades de aprendizaje intercultural a personas que desarrollen los conocimientos, las destrezas y el entendimiento necesario para crear un mundo más justo y en paz.

Elba Huanque, representante de AFS en Junín y San Martín de los Andes, explicó a LM Neuquén que Jeremías será hospedado por una familia noruega y asistirá a un colegio “porque se trata de un programa escolar y es preciso que siga yendo a clases en el país anfitrión”. “Conocerá gente y la cultura y de allá dará a conocer nuestra cultura”, destacó.

Aunque todavía no le asignaron la ciudad noruega en la que vivirá durante once meses, por estos días Jeremías desborda de expectativas respecto de esta experiencia. “La voy a vivir ahora pero me quedará para toda la vida, porque voy a aprender y ver un montón de cosas nuevas que quizás nunca me hubiera imaginado”, expresó.

El joven fue elegido por poseer cualidades que la organización busca en un estudiante “que nos representará en el exterior, en especial por su interés en aprender y transmitir lo aprendido”, según precisó Huanque.

El estudiante, que cursa el quinto año en el CEI San Ignacio, con residencia estudiantil y que recibe alumnos de comunidades rurales de hasta 500 kilómetros a la redonda, estimó que las primeras semanas en el país nórdico serán difíciles “por la adaptación y comunicación”, ya que tiene que aprender a hablar noruego aunque sepa inglés.

Más allá del idioma y del clima, Jeremías sabe que será una experiencia única, porque cumplirá un sueño que siempre lo inquietó: “Poder estudiar en el exterior para ver un sistema educativo diferente y una gran oportunidad de poder introducirme en una sociedad totalmente distinta a la nuestra; en cierto sentido, poder ser testigo de lo que se denomina ‘sistema nórdico de bienestar’”.

Afirmó que en junio, cuando llegue a Noruega, lo hará “con la mente abierta para poder apreciar y aprender un montón de cosas de una sociedad que, hasta que no la vivís en el día a día, no la podés entender”.