El insólito ataque de una pandilla a soldados del Regimiento de Montaña 26 de Junín de los Andes mantiene en alerta a las autoridades del Ejército.

Durante la noche del domingo, un grupo jóvenes tiró piedras a centinelas del edificio que tuvieron que disparar al aire para disuadirlos y hacer sonar la sirena para alertar al resto de sus compañeros sobre la situación.

El último episodio ocurrió ayer alrededor de las 21.00 hs y motivó una reunión para estudiar cómo enfrentar las insólitas agresiones sufridas en los últimos días.

La semana pasada tres personas intentaron ingresar al predio y le arrojaron piedras a un uniformado que estaba de guardia, por lo que desde el regimiento analizan reforzar la seguridad.

La situación es inédita y en el Ejército la preocupación pasa por saber quiénes son los agresores y qué quieren. Además, informaron que si el peligro se incrementa y se produce un ataque armado, desde las fuerzas armadas tienen la potestad para responder con disparos.