La Comisión de Constitución y Justicia del Senado de Brasil aprobó por unanimidad este miércoles la propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) que permite elecciones directas presidenciales antes de 2018, como están previstas actualmente.

Ahora el texto que responde a la exigencia del pueblo brasileño de poder ser quienes elijan al nuevo mandatario ante la casi inminente salida de Michel Temer del poder, será enviado al pleno del Senado, y luego en la Cámara de Diputados para que aprueben o rechacen la propuesta.

La enmienda permitiría celebrar elecciones en los tres primeros años de un periodo presidencial ante la ausencia del presidente y vicepresidente.

La modificación a la Constitución surge en medio de la fuerte crisis política que atraviesa Brasil desde hace casi un año, cuando la presidenta electa Dilma Rousseff fue destituida por parte del Senado, crisis que se incrementó en las últimas dos semanas tras la divulgación de un audio que compromete por casos de corrupción al actual mandatario, Michel Temer.

La Constitución de Brasil establece actualmente que si un presidente abandona el poder en los últimos dos años de su mandato (el actual periodo finaliza en diciembre de 2018) se realizarán elecciones indirectas en el Congreso.

Directas já

La posibilidad de que sean los congresistas quienes elijan al nuevo presidente de Brasil puso en alerta al pueblo y la oposición brasileña que considera la salida de Rousseff un golpe Parlamentario, y la elección de un nuevo jefe de Estado por parte del Congreso “un golpe dentro del golpe”, ya que sería el segundo mandatario en asumir el poder sin haber sido elegido por el voto popular.

Cabe recordar que aunque Michel Temer era el vicepresidente constitucional de Rousseff pertenece a otra fuerza política y desde que asumió el poder implemento otro programa de Gobierno, con ideas contrarias al propuestas por el Partido de los Trabajadores que ganó en las urnas en 2014.

Una encuesta realizada por el Instituto de Investigación de Paraná, en Brasil, muestra que al menos el 90,6% de los brasileños quiere que se realicen elecciones directas anticipadas, y por lo tanto que Michel Temer salga del poder.

Además de sus escándalos por corrupción los trabajadores y movimientos sociales de Brasil rechazan el programa de reformas neoliberales implementadas por Temer, especialmente la enmienda constitucional que congeló el gasto público por 20 años “para hacer frente a las crisis financiera”, y la reforma laboral y de pensiones, que son respaldas solamente por el Gobierno y el sector empresarial.

En caso de que la PEC para elecciones directas sea aprobada por el Senado y la Cámara Baja no significaría todavía que cualquier salida de Michel Temer del poder, ya sea renuncia o destitución, conducirá a la celebración de elecciones directas para derminar quién finalizará el mandato iniciado por Dilma Rousseff, ya que según la Constitución, si fuera aprobada sólo pudiera aplicarse si entrase en vigor un año antes de las elecciones previstas para octubre de 2018 y pueden existir demoras para que no se defina antes de octubre de este año.

El senador Lindbergh Farias del Partido de los Trabajadores (PT), uno de los impulsores de la PEC aseguró que su partido “luchará” tanto en el pleno del Senado como en la Cámara Baja para que se agregue a esa enmienda una cláusula que permita su inmediata aplicación, en caso de una renuncia o destitución de Temer este mismo año.

Fuente: Agencia Nodal