Escuchábamos con asombro en estos días, una serie de definiciones acerca de ciertas concepciones de la política que parecen habérsele chispoteado a la Intendenta Municipal.

Entre alusiones al Papa, problemas con los semáforos que iluminan sólo de amarillo, y reducción de la recolección, para ahorrar unos mangos de las castigadas arcas municipales, y de paso, tal vez, aflojar el ritmo de colmatación de la quinta celda del vertedero municipal, se escuchó timorata la voz de la intendencia.

Andaba silenciosa la voz oficial del gobierno en los últimos días. Una estrategia que nunca resulta buena, porque ante el silencio el murmullo de los rumores se vuelve más estruendoso.

Posiblemente para contrarrestrar la creciente ola de ruidos que se instalaban en las radios ávidas de noticias, y en la comunidad, que mira escéptica el comienzo de un invierno cruento, la estrategia del gobierno fue salir a hablar.

Para qué….

Y nos enteramos por la radio que “va a haber Sexta Celda en el vertedero, es una decisión tomada”. Y la verdad que no. Porque en estos temas no decide sola la Intendenta. Se equivoca. Puede ser que tenga esa convicción. Analizará que es la salida más fácil, o más realizable, o que cómo hacemos para arreglar con Junín, o con la Provincia, o que así llega tranquila hasta fin de mandato. Pero la verdad, es que no decide sola en esto. Sobre la Sexta Celda tiene que tener la aprobación del Concejo Deliberante, y que así las cosas, los números no le dan. Y no le dan porque fundamentalmente, la creciente población de los barrios aledaños al vertedero no se banca más ser la que sufre los problemas de la basura de todos. Y los vecinos están firmes en su postura. Y enojados, más bien. Si están bastante escurridizos los funcionarios que tienen que hablarles en la cara del tema.

Pasa que es Junio, y todavía hay moscas en la Chacra. En la 30 y en la 32. Y el viento sopla todos los días para las 92 y para los vecinos de ProCrear (Ay, como se te extraña…ladrillos, mano de obra, casa propia…¡ay!) Y hablando de extrañar, hay cada vez más gente revolviendo entre los residuos. El sinceramiento, que algunos aplauden…

Y Werefkin tiene todos los meses sanciones por incumplimientos varios. Y resulta que cierra el portón del vertedero. Un apriete más o menos para apurar los pagos. Se ve que se siente fuerte, o que ve debilidad del otro lado, como para hacerse el guapo. Si personalmente me tocó verlo en gallito, solamente que no se agachaba la cabeza en tiempos recientes ante compadreadas de este tipo. Y dicen los funcionarios que lo tienen que hacer cumplir que “Esperemos que la situación se solucione el día de hoy, ayer en Neuquén el secretario de Hacienda junto con la intendente, estuvieron reunidos con gente de Provincia abocados a solucionar uno de estos temas, que tiene que ver con lo económico”. Así cualquier día va a bajar el copete esta empresa…

Y no nos vamos a hacer los distraídos. No son cosas nuevas. Varios somos responsables de que  San Martín siga creciendo para ese lado, trabajamos mucho para que se hagan  casas, escuelas y plazas en la zona.

Pero es cierto que ahora no es lo mismo. Se vienen el Jardín y la Escuela secundaria a menos de trescientos metros de la basura, los cráteres y los cuervos. Hay más hambre, menos trabajo y más gente revolviendo. Hay muchos más vecinos en la 32 y se están haciendo también las cien viviendas. Lo único que sigue igual es Werefkin. El mismo de las 120 viviendas y la  Escuela 359. Sobran los testimonios de fallas, de demoras… otro capítulo será para ellos. Pero con preguntar a los vecinos hay bastante letra.

Pero Brunilda dice que ya está decidido. Se equivoca. Parece que piensa que las cosas son así. Y que piensa que “no hay que ser más papista que el Papa”, cuando alguien se lleva el ripio que es de todos, para acomodar el camino de su casa. No es para tanto, parece decir. A propósito del Papa, no se si se refirió al ripio para el Cuco, pero sí habló de la cultura del descarte, de la basura y del daño a la tierra y la dignidad humana en la encícilca “Laudato Si”, que si se mira con atención, podemos relacionar con como es humillante la situación y la convivencia con la basura en nuestros barrios periféricos, en una síntesis de la concepción depredadora de nuestros tiempos.

Ahí si hay una urgencia, no en el ripio mal habido, que la intendenta justificó diciendo “había una necesidad”. Uno, que es peronista, creció creyendo que “donde hay una necesidad, nace un derecho”, pero no lo decía Evita refiriéndose a beneficios particulares de los privilegiados. Para la “Abanderada de los Humildes”, los únicos privilegiados debían ser los niños, y la verdad que el Cuco está grande. Y se defiende solo.

Mejor que Brunilda defienda a los más postergados, por ahí, aunque sea, sin prohibirle comprar el “Pescado Para Todos“, que es rico, sano y barato, pero que se prohíbe en San Martín de los Andes hasta que “mejore la situación económica”…¡¡¡¿¿¿???!!!!

En estos tiempos de globitos amarillos, de desocupación y de el mango que no alcanza, muchos sanmartinenses están necesitando, lamentablemente cada vez más, de un estado Municipal, Provincial y Nacional, que cada día está más en retirada.

Pequeños divagues sobre Evita, el Cuco y el Papa, que quería compartir, en un año de tiempo duro en que parece que el viento esta soplando para el lado equivocado.