El trabajo del Observatorio Económico de la entidad se realizó en el centro de la ciudad, donde se discriminaron los datos obtenidos en el Alto y en el Bajo. En total, se recorrieron unas 210 cuadras para tener un panorama claro de la situación.

En el caso del Alto, Acipan señaló que existen unos 1311 locales, entre cerrados, abiertos y en alquiler. En tanto, se registraron unos 132 inactivos, es decir, el 10 por ciento del total.

Mientras, el último informe de 2016 (agosto) señalaba que había unos 135 locales inactivos sobre un total de 1109, lo que representaba el 12,2 por ciento.

Por su parte, el Bajo cuenta con unos 809 locales comerciales, de los cuales 84 están fuera de funcionamiento. Se trata de un 10,4 por ciento, una cifra levemente más alto respecto del que había el año pasado, que alcanzó el 9,1.

En este contexto, en el centro de la ciudad existen unos 216 locales que, por la pérdida de poder adquisitivo y la caída del consumo, están inactivos. El dato llamativo es que se registró un aumento de los negocios fuera de funcionamiento en el Bajo, una zona que actualmente sobrevive a la crisis.

Asimismo, también creció la cantidad de locales comerciales en la zona relevada. Según arrojó el estudio de Acipan, aumentaron en un 12,2 por ciento, lo que representa a unos 231 comercios más con respecto a agosto de 2016.

Así las cosas, la ventas no repuntan en el comercio minorista. No sólo en la ciudad sino en el país.