El diputado nacional por Neuquén explicó que antes de los gobiernos kirchneristas, por un “mecanismo perverso de tipo economicista”, sólo se otorgaba una pensión nueva cuando fallecía otro pensionista. De 176 mil en 2003, se pasó a más de un millón en el mandato de Cristina, y llamó a “defender ese derecho”.

El diputado nacional por Neuquén Darío Martínez afirmó que el otorgamiento de pensiones no contributivas son “un derecho que debe ser defendido”, y ante el actual recorte de más de 83 mil beneficios de ese tipo para personas con discapacidad o madres con siete hijos, exhortó a “no permitir que este gobierno siga avanzando con sus políticas de exclusión y miseria”.

El legislador del Frente para la Victoria-PJ sostuvo que “el modelo liberal se basa en un mecanismo perverso” para poder ser llevado adelante, “como está ocurriendo con dichas pensiones. En ese sentido, consignó “algunos datos históricos” que sirven “para saber donde estábamos y qué es lo que se pretende destruir” con el recorte de beneficios sociales.

“Hasta el año 2003 no se tenían en cuenta las condiciones reales en las que se encontraban los ciudadanos que solicitaban una pensión, priorizando exclusivamente la adecuación presupuestaria, es decir que se otorgaba una pensión cuando se producía la baja” de otra anterior.

“Un mecanismo perverso por sí mismo -continuó Martínez en una detallada declaración sobre el tema- que hacía que un solicitante de pensión, por más necesidad que pudiera comprobar, debía esperar que otro pensionado falleciera” para poder acceder al trámite y luego al cobro respectivo.

Precisó que “a partir de 2003, en una Argentina que tenía más del 55 por ciento de pobres, con 7 de cada 10 adultos mayores sin protección social, y con 8 de cada 10 personas con discapacidad que no tenían cobertura socio-sanitaria, las políticas implementadas por Néstor y continuadas por Cristina permitieron pasar de tal criterio economicista a otro social, integral”.

El diputado explicó que “así, de las 176 mil pensiones no contributivas existentes en el país en junio de 2003”, al término del gobierno de Cristina Kirchner “se llegó a superar el millón” de beneficios de ese tipo otorgados. “Ejemplo de políticas sociales raparatorias, reivindicativas, inclusivas y de promoción de derechos”, consideró.

Destacó que “tal tarea solo pudo hacerse mediante un Estado presente, promotor de políticas públicas que renovaban la convicción de que ‘allí donde hay una necesidad, hay un derecho’”, citó el legislador al recordar un conocido principio de justicia social enarbolado en su momento por Eva Perón.

Pero “con la llegada del gobierno de Macri empezó un vaciamiento de políticas públicas que intenta retrotraer la situación, y las pensiones nacionales no contributivas no quedaron exentas de tal arremetida liberal”, advirtió el legislación nacional por Neuquén.

Tras describir minuciosamente el recorte de beneficios a partir de agosto del año pasado, puntualizó que “las pensiones nacionales no contributivas por invalidez y por madre de siete hijos” que han sido “suspendidas o dadas de baja suman un total de 83.133 en todo el territorio nacional, no estando exenta nuestra provincia”.

“En un Estado liberal, perverso, que solo se encarga de perseguir a los que menos tienen, el derecho no existe”, manifestó, para luego afirmar que “en este contexto solo resta tomar los derechos de aquellos que se quiere que vuelvan a ser vulnerados, excluidos”.

“Las pensionas no contributivas son un derecho que debe ser defendido, no permitiendo que este gobierno siga avanzando con sus políticas de exclusión y miseria”, finalizó Darío Martínez.

Fuente: Va Con Firma