En el sector electrónica y electrodomésticos, la mitad de los trabajadores fueron despedidos o suspendidos. De acuerdo a un informe de la Universidad de Avellaneda (Undav), producto de la caída del consumo y las importaciones, los despidos ascienden a 11.400, mientras que las suspensiones a 8.000 trabajadores.

 

“Desde el 10 de diciembre de 2015 al 10 de junio de 2017 se produjo un despido cada 40 minutos en el sector de electrodomésticos, electrónica e informática”, describe el documento elaborado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Undav, y agrega que “según estimaciones propias en base a datos de la UOM, los despidos ascienden a 11.400, mientras que las suspensiones a 8.000 trabajadores”.

De acuerdo al informe “un total de 25 empresas despidieron trabajadores en el período comprendido entre el 10 de diciembre de 2015 al 10 de junio de 2017”, y los casos “más importantes son los de la empresa Banghó, BGH y Brightstart e IATEC de Tierra del Fuego”.

Según los datos del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social se estiman unos 40 mil trabajadores del rubro a fines de 2015, por lo que caída de la producción afectó a casi la mitad de los empleados en la industria.

Como ejemplo de lo que sucedió en Tierra del Fuego, “las ramas de la industria manufacturera que tienen base electrónica lograron totalizar en 2015, unos 14 mil trabajadores” en la provincia, y en la actualidad hay “apenas 7 mil empleos (en tan solo 18 meses se perdió el 50% de la planta laboral)”.

Desde el observatorio argumentan que “la producción de electrodomésticos y artículos electrónicos tuvo un fuerte retroceso en el año 2016 debido a un conjunto de políticas económicas”, lo que generó la grave caída en el empleo.

Comparando los años 2015 y 2016, la producción de reproductores de video en unidades tuvo una caída del 46%, los equipos retrocedieron 23%, las cámaras fotográficas 59%, los aires acondicionados para automóviles tuvieron una baja del 16% y las notebooks, netbooks y tabletas cayeron 23%.

Otro de los factores que analiza el informe para explicar la caída del empleo es que la producción industrial proveniente de las Pymes en unidades presentó caídas interanuales en 13 meses de los últimos 15, revelando que no existe una recuperación del sector en general.

Desde la universidad explican que las ventas en pesos de electrónicos o electrodomésticos fueron insuficientes para combatir la inflación durante 2016.

“Tomando la inflación anual del 41% para dicho año, las ventas de equipos de aire acondicionado estuvieron 36% por debajo de la inflación, las computadoras y accesorios informáticos un 43%, los televisores, DVD y filmadoras un 20% y los equipos de audio, radios y similares 30%”.

Agregan que producto de la recesión económica generada por las medidas del gobierno, disminuyó la importación de los componentes electrónicos utilizados para producir localmente artículos terminados. Al comparar “el promedio de los 5 primeros meses del año 2011 a 2015, contra los primeros 5 meses de 2016, la caída es del 11%, mientras que con 2017 se pronuncia al 23%”.

Y a su vez, hubo un incremento en las importaciones de productos terminados durante los primeros cinco meses de 2017 respecto a 2016, en productos como licuadoras (269%), batidoras (185%) y lavarropas (73%), entre otros; lo que mella notablemente la capacidad de competencia de la industria local.

Pero la cuenta se hace más evidente cuando se contrasta con el 2015, ya que “comparando los primeros cinco meses de cada año, en el 2017 se triplicaron las importaciones de heladeras (+2013%) y se duplicaron las importaciones de lavarropas (+101%)”.

Tomando en cuenta la variable de las exportaciones de productos producidos en el país, a lo largo de los últimos diez años había generado potencialidades en algunos ítems de la industria electrónica, sobre todo en relación a los países de la región de mayor atraso relativo y con  ventas de productos electrónicos al exterior por casi U$S 120 millones en el año 2015.

Pero “el escenario de 2016 fue el de una rotunda caída interanual del 25,5%, a partir de exportaciones que cayeron por debajo de los U$S 100 millones anuales”, concluyen.

Finalmente, desde Undav concluyen que “las políticas tendientes a incentivar la inversión productiva son el camino para el crecimiento del sector y así superar las barreras de crecimiento como suponen la restricción externa, la disminución de la demanda a nivel global, la falta de tecnología de punta o la capacitación a la mano de obra”.

Fuente: Va Con Firma