Volvieron a aumentar el precio de los combustibles en todo el país, en línea con un acuerdo entre las petroleras -que cuenta con el visto bueno del Gobierno- para trasladar los movimientos del mercado a los surtidores. En esta ocasión, la nafta aumentó 7,2%. Así, el litro de ese producto de YPF, dueña del 55% del mercado, se encarece $ 1,29 y pasa de $ 18,43 a $ 19,72, aproximadamente.

El gasoil, en tanto, subió de $ 16,34 a $ 17,3 el litro, un 6%.

 

El próximo ajuste

La siguiente revisión de precios se hará en octubre, un mes sensible para la política argentina, dado que se realizarán las elecciones. Nadie puede asegurar qué pasará con los valores de las naftas en ese momento según la fórmula polinómica, porque están atados a los tres elementos, que tienen un comportamiento variable. Por ejemplo, podrían volver a caer si se traslada en mayor medida la caída internacional del precio del crudo a los valores locales del petróleo.

El aumento del domingo es la tercera modificación de precios en lo que va del año, después de la imperceptible rebaja de abril pasado y de otro incremento de enero.

El año pasado, los precios de los combustibles subieron 31 por ciento. Si bien se trata de un alza importante desde el punto de vista de los automovilistas, estuvo por debajo de la inflación y de la devaluación del peso.

Fuente: La Nación