“Para las pymes esto significa una agudización de la emergencia sectorial, que no está determinada mayormente por los juicios laborales, como pretende el gobierno, sino por una política económica regresiva, desigual y destructora del aparato productivo nacional”, sostuvieron desde la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme) en un comunicado sobre la situación que ocasiona el aumento de los combustibles y la devaluación del dólar.

La entidad expresó que los precios de los combustibles que tuvieron un aumento de 7,2 % para las naftas y 6 % para el gasoil, “convalidados en el marco del acuerdo de ajustes trimestrales entre las empresas y el gobierno, tienen uno de sus componentes en el reciente salto cambiario, con un dólar que superó ya los 17 pesos y al contrario de lo que viene sosteniendo el gobierno, se verifica una vez más que la devaluación se traslada a los precios internos”.

Precisó luego que dicho traslado afecta “a todos los componentes de las cadenas de valor, a causa del comportamiento tradicional de los grandes formadores de precios, que en ningún momento han dejado de maximizar su rentabilidad mediante la remarcación de sus productos, con el consiguiente perjuicio sobre el salario y la demanda masiva”.

En el comunicado se critica la actitud “determinante” del complejo agroexportador, que mientras “retiene las cosechas especulando con la suba del dólar”, lo que hace es incidir “en los fuertes aumentos en el precio de los alimentos, como los registrados durante el último mes”.

Destaca asimismo que las pequeñas y medianas empresas se ven perjudicadas ya que “sufren los aumentos de insumos, energía y combustibles sin poder trasladarlos a precios”, porque hay una “continua caída en las ventas a causa de la pérdida de poder adquisitivo de la población”.

Las autoridades de la Asamblea de pymes cuestionaron la política económica que intenta reducir la inflación “por medio de políticas restrictivas, con altas tasas y apertura de importaciones, sin tomar nota de que el proceso de aumentos continúa en un marco recesivo”.

“De este modo se sigue destruyendo a la industria nacional y las pequeñas y medianas empresas, que fundamentalmente dependen del mercado interno”, alertaron.

Apyme apuntó finalmente contra el modelo del gobierno de Cambiemos, que con sus políticas “continúan beneficiando a los sectores financieros especulativos, las empresas de energía y las grandes corporaciones locales y extranjeras, las cuales no realizan inversiones productivas, sacan sus divisas fuera del país y controlan sus costos mediante salarios a la baja, despidos y suspensiones”.

La posición de CAME

El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Fabián Tarrío, afirmó que “se hace difícil cumplir con el objetivo de bajar la inflación” frente al aumento de combustibles, y en ese sentido alertó que impactará en los precios de los productos.

“Este nuevo aumento golpea fuerte al sector pyme, que no consigue recuperar competitividad, sobre todo cuando la presión fiscal es la más alta de la región y los costos de combustibles descendieron en los países que compiten en la exportación”, el directivo de la entidad empresaria.

En un comunicado, manifestó que esta situación se da “en la difícil” coyuntura “que atraviesan las economías regionales”, sumado a que “la producción de la industria pyme que viene cayendo durante 20 meses consecutivos”.

“Nos preocupa que en la industria manufacturera y en el comercio, los mayores costos del transporte impactarían negativamente sobre la rentabilidad empresaria, sobre todo en aquellas empresas que no los puedan trasladar a los precios, y además se ampliaría la brecha campo-góndola”, concluyó el titular de CAME.

Fuente: Va Con Firma