En el marco del Convenio firmado con Instituciones, Organizaciones y Redes locales, la Defensoría del Pueblo y del Ambiente, a raíz de presentaciones realizadas por vecinos de los Barrios El Arenal y Santo Domingo respecto de la situación de canes sueltos en vía pública, convocó a referentes de Gestión Ambiental, Guardas Ambientales, vecinos, Juntas Vecinales y Delegaciones Municipales, a fin de lograr una mirada integral, como también una respuesta articulada y estratégica.

Si bien hubo ausencias, con la participación de los presentes se logró arribar a una aproximación diagnóstica y actualizada de la problemática.

Algunas conclusiones: La problemática es policausal, resultando fundamental el factor cultural. Entendido como la insuficiente educación a la hora de ejercer la tenencia responsable de mascotas (propiciar la existencia de canes sueltos, sin chip de identificación que vincula y responsabiliza a la mascota con su dueño, despreocupación por las deposiciones, falta de cuidado general hacia ellas).

Otro factor determinante es la falta de presencia sistemática en los distintos barrios realizando tareas preventivas, educativas, de identificación y castración de canes, lo cual incrementa notoriamente el problema.

De acuerdo a lo comentado por el Médico Veterinario Juan Fernández Caniggia quien coordina el área desde la Subsecretaría de Gestión Ambiental de la Municipalidad, existe en la localidad un número aproximado de ocho mil canes, el 90 % de ellos tienen propietario. Sin embargo un gran número se encuentra en calle pública. Al año rescatan 140 canes, de los cuales 30 ó 40 regresan con sus propietarios. El resto, es decir 100 ó 110 canes son dados en adopción ya que nadie solicita su restitución.
Una de las tareas que realizan son castraciones, reduce la población futura de canes, a la vez que baja niveles de agresividad. A la fecha han realizado un total aproximado de 6000.
Se trabajará sumando apoyo institucional, de organizaciones vecinales o intermedias, vecinos voluntarios. Si bien el problema es complejo, aunque no llegue a resolverse en su totalidad, se puede esperar o buscar reducirlo, limitarlo.

Fuente y foto: Defensoría del Pueblo y el Ambiente