La seguridad vial es parte integral en el desarrollo de una comunidad, por eso, el respeto por las normas de tránsito y los buenos hábitos son importantes para una sana convivencia. Todos compartimos el mismo camino, por eso la forma más práctica de moverse por la ciudad es adoptar valores y hábitos basados en el respeto a los demás, haciendo que los espacios que compartimos sean más seguros.

Como comunidad, estamos viviendo grandes cambios, que vienen acompañados por transformaciones en nuestra ciudad, con el trazado de más cebras en los cruces, semáforos y otros tipos de señalizaciones viales que buscan ordenar y brindar mayor orden a la hora de circular.

Las claves son tanto para los conductores como para los peatones, y entre las más conocidas están las líneas demarcatorias, las velocidades mínimas y máximas, la cartelería en general y el uso de las luces.

Tomemos como ejemplo los semáforos. Desde hace poco son parte del paisaje urbano en nuestra ciudad, y la razón por la que están es ordenar el tránsito y permitir una circulación más segura para peatones y conductores. Cuando un semáforo está en rojo, es obligatorio frenar, ya sea para los vehículos como para aquellos que cruzan una calle o ruta. Además de brindar mayor seguridad en ese espacio inmediato, también repercute en el resto de las entradas y salidas de la ruta, logrando mayor descongestión.

 

Fuente y foto: Prensa Municipal