Asimismo, el informe de la casa de estudios resaltó que la Inversión Extranjera Directa (IED) disminuyó un 5,3% en igual período, y su participación bajó del 25% al 19%.

El stock de deuda de cartera se ubicaba en u$s 59.461 millones en 2015, mientras que el monto actualizado para el primer trimestre de 2017 se ubica en u$s 128.622 millones, que es a su vez el valor más alto de la serie.

Con todo, a partir de los números del INDEC se tiene que la relación entre inversión extranjera e Inversiones financieras es la más baja de los últimos diez años (u$s 31.595 millones), y solo supera a la cifra de 2007.

Este menor saldo neto de la Posición de Inversión Internacional (PII) se debió, principalmente, a la emisión de deuda del Gobierno que fue parcialmente compensada por la suba de las reservas internacionales, remarcó el Observatorio de Políticas Públicas.

Cabe destacar que, del total de pasivos de la Argentina, sólo el 27,6% se trata de inversión extranjera directa (IED), el 25% corresponde a otras inversiones y derivados financieros, y casi la mitad (47%) se debe a inversiones de cartera (inversiones especulativas). Las proporciones difieren notoriamente de lo observado a fines del 2015, donde el 37% correspondía a IED, 35% a otras inversiones y derivados financieros y las inversiones de cartera ocupaban el 28% de los pasivos totales de la Argentina, subrayó el informe.

Las cuentas externas de nuestro país mutaron su composición en el último año y medio por la apertura de la cuenta de capitales. Se pasó de un esquema regulado, con un predominio de operaciones comerciales, a otro centrado en la inversión de cartera, explicó.

Además del régimen cambiario y la libertad de movilidad de capitales, influyó la creación de un entorno de condiciones favorables para los grandes fondos de inversión, añadió.

Así, el tipo de cambio anclado en 2016 y el inicio de 2017, en adición a una tasa de interés exorbitada para este contexto mundial, contribuyó a este proceso.

La universidad advirtió que los riesgos de esta lógica macroeconómica están signados por la volatilidad en los capitales de corto plazo ante pequeños cambios en las condiciones financieras locales.

“Por otro lado, el endeudamiento acelerado para cubrir los desbalances de las cuentas públicas comienza a generar restricciones sobre la política económica. Además, el ticket de intereses del financiamiento en el exterior comienza gradualmente a tomar relevancia”, advirtió el estudio.

Fuente: Ambito Financiero