El argentino Mauricio Macri y el brasileño Michel Temer, los dos presidentes más alineados con Estados Unidos de los países que integran el Mercosur o que son Estados Asociados, no consiguieron apoyo de sus pares para expulsar a Venezuela de ese espacio de integración regional. La cumbre presidencial, sin la firma de Evo Morales, llamó a un “urgente cese de toda violencia” en el territorio venezolano, así como al “restablecimiento del orden institucional” y a la “separación de poderes”.

El pronunciamiento fue adoptado luego de las deliberaciones realizadas en la ciudad mendocina de Guaymallén, próxima a la capital provincial, donde se reunieron los jefes de Estado de los países miembro, es decir Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y aquellos de los países asociados, que son Chile, Colombia y Guyana, con México como invitado.

La intención de los gobiernos de Macri y Temer era la de forzar la expulsión de Venezuela, aplicando lo que se conoce como la “cláusula democrática” del Protocolo de Ushuaia, uno de los documentos liminares del Mercosur, que dispone esa sanción máxima cuando en un país no estén garantizadas las reglas de la democracia.

En cambio, la declaración acordada entre los presidentes dice que los Estados firmantes “hacen un urgente llamado al cese de toda violencia y a la liberación de todos los detenidos por razones políticas, instando al restablecimiento del orden institucional, la vigencia del Estado de derecho y la separación de poderes, en el marco del pleno respeto de las garantías constitucionales y los derechos humanos”.

Agrega que también exhortan al gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro y a la oposición, a “no llevar a cabo ninguna iniciativa que pueda dividir aún más a la sociedad venezolana o agravar conflictos institucionales”.

Asimismo, los países miembros del Mercosur y los asociados“instan al gobierno y a las fuerzas opositoras de la hermana República Bolivariana de Venezuela al diálogo, que permita una concertación política creíble”, y finalmente “reiteran su plena disposición a acompañar ese proceso de diálogo entre venezolanos de la manera en que sus actores estimen más conveniente”.

Entre los firmantes no estuvo el presidente de Bolivia, Evo Morales, país asociado del Mercosur en proceso de adhesión, que en la cumbre tuvo una posición muy divergente al resto de los asistentes, y pidió “defender al gobierno de Nicolás Maduro”, al considerar que este “fue electo por el voto.

En el cierre de la Cumbre presidencial del Mercosur, Mauricio Macri afirmó que ese organismo “es el principal espacio para crecer, para tomar posiciones comunes, para fortalecer la relación con el mundo. Hay que aprovechar la sinergia entre gobiernos y proyectarnos al mundo con una voz”, dijo el jefe del Estado argentino.

También pidió “adaptar el Mercosur a las realidades del siglo XXI” y reafirmó el “más absoluto compromiso” de la Argentina con el bloque. Dijo además que el organismo continental “debe comprometerse a ser protagonista del futuro y ser un actor central a la hora de afrontar los desafíos internacionales”.

Antes de ceder la palabra al resto de los mandatarios, Macri se refirió a Venezuela, y puso al Mercosur “a disposición (…) para facilitar y mediar entre las partes en conflicto”, al tiempo que expresó un “mensaje de solidaridad y acompañamiento al pueblo venezolano”.

Aseguró que “los venezolanos le demostraron al mundo que están comprometidos con la democracia”, y además pidió por “la paz”, por “la libertad de presos políticos”, y por “la pronta adopción de un calendario electoral”.

Fuente: Va Con Firma