“Desde el punto de vista tributario, no vemos de parte del gobierno que al comprender nuestra situación, aliente o apoye esa recuperación tan necesaria para un sector pyme, que ocupa entre el 75% y el 80% de la mano de obra de nuestro país”, definió Julio Jardel, tesorero a nivel nacional de la Asamblea de Pequeñas y Medianas Empresas (Apyme), quien agregó que “la mayoría” del sector está compuesta por firmas que “tienen rentabilidad negativa, están muy endeudadas, con falta de liquidez y falta de capital”.

El dirigente agregó que “desde hace 18 meses no vemos una situación donde haya demanda y se produzca un círculo semivirtuoso que permita la venta y pagar insumos. La caída de ventas es cada vez mayor”.

La AFIP anunció un plan de facilidades de pago para deudas generadas desde el 1° de junio de 2016 hasta el 31 de mayo de este año, llamado “Puente Fiscal”. Según el representante de Apyme, resulta “tardío e insuficiente, con altos costos y plazos que no alcanzarán para resolver la situación de emergencia fiscal que atraviesan miles de micro, pequeñas y medianas empresas”.

Jardel explicó que la entidad “viene denunciando la situación de emergencia de la pequeña y mediana empresa, que ha provocado encarecimiento de los costos financieros e insuficientes márgenes de rentabilidad, y que impidieron afrontar los compromisos tributarios”. Agregó que por ello, en tres ocasiones mantuvieron entrevistas con el gobierno para explicarle las necesidades de las pequeñas empresas.

“Tenemos los mismos problemas que planteamos en enero y febrero del 2016 en entrevistas con la gente de AFIP y la secretaría de Emprendedores y Pymes, y evidentemente los problemas continúan porque la demanda ha caído y la situación no mejoró”, explicó.

Para el integrante de la asamblea que nuclea a empresas pequeñas y medianas de todo el país, no es casual que “dos meses antes de las elecciones” el gobierno lance “esta moratoria evidentemente tardía e insuficiente”, donde las condiciones “no son las que nosotros pedimos, ya que no flexibiliza la resolución del plan de financiamiento permanente, los plazos otorgados no son suficientes” y hacen que “el costo de las cuotas se vuelvan significativamente altos”, y además “la tasa de financiamiento es absolutamente alta”.

El nuevo plan de facilidades se dirige a regularizar deudas tributarias y de seguridad social vencidas entre el 01 de junio de 2016 y el 31 de mayo del 2017, con planes de 12 a 24 cuotas, sin reducción de intereses resarcitorios o punitorios y multas a la fecha de consolidación del plan. Tiene una tasa financiera que será establecido por el nivel de tasas activas del Banco Nación, más recargos del 2% al 6% para las pymes, o sea entre un 21% y un 25% anual al día de hoy.

Sobre la tasa de financiación, Jardel destacó que “financiarse al 26% para una empresa que ya viene castigada por un achicamiento del margen de la rentabilidad, complica y mucho”.

Apyme, en comunicado, ya había alerta al gobierno que “de no modificarse estas orientaciones, en el corto plazo se volverán a producir ‘bolsones’ de deuda tributaria vinculadas a una política de ajustes tarifarios, descontrol del dólar, crecimiento de la inflación, achicamiento del mercado interno y apertura a las importaciones, que está destruyendo a las ‘mipymes’ y la industria nacional”.

“Es preciso evitar una nueva ‘crónica de problemas anunciados’ que costarán más cierres de empresas y pérdida de empleos en todo el país”, concluyó la entidad.

Jardel se refirió también al aumento de las importaciones,  y relató que el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, “dijo que iba a regular la inflación a través de la apertura de importaciones” y esto no se “está verificando en la práctica”, ya que el control inflacionario no se “está logrando ni con la importación ni con las Lebacs, y lo que hace es incrementar el déficit fiscal, y perjudicar al productor argentino”.

“Si se desagregan el incremento de las importaciones, en todos los casos son productos finales para el consumo, con lo cual se quita mano de obra argentina para la producción”, indicó el dirigente.

Sobre el impacto del aumento del dólar, el tesorero de Apyme explicó que “acá tenemos asociados que su materia prima o costos fijos están ligados al dólar”, como por ejemplo “envases de plástico, o caucho, o insumos que tienen componentes que se fabrican afuera”, y la devaluación “del 15% de los últimos meses” generó aumentos que están “siendo trasladados a precios”.