La diócesis de Neuquén tiene nuevo obispo. Se trata de Fernando Croxatto, quien fue nombrado para el cargo por el papa Francisco, luego de aceptar la renuncia presentada por el prelado que ocupó la función, Virginio Bressanelli, quien había dimitido cuando llegó su límite de edad.

Croxatto tiene 60 años, y se desempeñaba hasta ahora como obispo auxiliar en Comodoro Rivadavia, el mismo destino que tuvo Bressanelli antes de ser nombrado en Neuquén. En los comienzos de sus responsabilidades dentro de la institución religiosa, en 1991, fue nombrado en la provincia del Chaco, y realizó misiones en la zona de bosques llamada “el Impenetrable”.

La comunicación oficial de la designación del nuevo titular de la diócesis neuquina fue realizada por la Agencia Informativa Católica (AICA) al difundir la decisión tomada en el Vaticano por el Pontífice.

Nacido en 1956 en Morón, ciudad próxima a la Capital Federal, realizó sus estudios religiosos y se graduó como bachiller en Teología en el Seminario Metropolitano situado en el barrio de Villa Devoto. En 1986 fue nombrado primero como diácono y meses después como presbítero.

Durante los años ‘90, sus destinos religiosos en Chaco lo llevaron a fines de esa década a ser nombrado vicario general de la diócesis de San Roque, en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña. Ocupó el cargo entre 1998 y 2008.

En 2009 las autoridades de la Iglesia lo designaron como párroco de San Francisco Solano, con sede en El Sauzalito, hasta que en 2014 y ya bajo el papado de Francisco, fue elegido como obispo titular de Fissiana y auxiliar de Comodoro Rivadavia.

Desde entonces, Fernando Martín Croxatto -tal su nombre completo- tuvo una actuación de alto perfil público en esa ciudad de la provincia de Chubut. Fue muy activo al pronunciarse sobre diversos conflictos y trabajar contra el narcotráfico y la explotación infantil.

Con motivo de la clausura de un boliche en Rawson (capital de Chubut) donde se realizaron actuaciones judiciales por delitos de trata de menores, respaldó que sacerdotes católicos de Trelew se reunieron con personas trans.

“Sabemos que todas estas realidades son parte de la vulnerabilidad del tiempo que vivimos. Como Iglesia, lo miramos como Dios y como la realidad que cada persona tiene. Nuestra intención es acompañar y contener las debilidades. Tener diálogo y apertura”, dijo al respecto.

Asimismo y junto con el saliente obispo Bressanelli, Croxatto firmó varias declaraciones públicas donde clérigos patagónicos criticaron “la falta de empleo”, “los tarifazos” y otros problemas de la Argentina actual.

En 2014 estuvo en el Vaticano con el Papa, y a su regreso elogió la “preocupación y trabajo intenso” del cardenal argentino y actual jefe de la Iglesia Católica a nivel mundial. Hace un año viajó a países africanos como Costa de Marfil, Ghana, Mozambique y Angola, y visitó a misioneros que trabajan en esa zona.

En marzo de este año, fue un activo protagonista público de la ayuda a la población de Comodoro azotada por las inundaciones, así como impulsor de tareas para reconstruir los enormes daños materiales que provocó el fenómeno climático.

Recomendación

Al difundirse el nombramiento del nuevo titular de la diócesis de Neuquén, su antecesor Virginio Bressanelli lo elogió mediante una carta pública donde dijo que su llegada al cargo “es un gran regalo que el señor nos hace y que los neuquinos recibimos con las manos abiertas”.

Lo describió como “un hombre sencillo, profundo, cercano”, y elogió sus antecedentes “en un triple orden de cosas: sus años de ministerio pastoral entre los más pobres; su acompañamiento de las vocaciones sacerdotales; y su larga entrega misionera en el Chaco, sobre todo en la zona del Impenetrable y cercano a las comunidades aborígenes”.

En abril pasado, cuando Bressanelli presentó su dimisión, fue visitado por el nuncio apostólico (embajador del Vaticano) Emil Paul Tscherrig, y según versiones periodísticas, fue el propio obispo saliente quien recomendó a Croxatto para el destino que finalmente le sería asignado.