por Mariano Martino –

Se llama Santiago Maldonado. Fue golpeado y detenido el martes al mediodía por un grupo de gendarmería en la comunidad mapuche Cushamen, en la que estaba de paso, ya preparando la vuelta a su casa en Buenos Aires. A pesar de que han pasado tres días sin noticias, las autoridades de Gendarmería no sólo aseguran desconocer su paradero, sino que tampoco ha identificado a los uniformados implicados en la detención.

La desaparición de Santiago se dio en el contexto de un operativo represivo generalizado a la comunidad mapuche que se extendió desde las 7:30 de la mañana hasta las 17 hs y en la que participaron alrededor de un centenar de gendarmes de los destacamentos de Esquel y El Maitén. La abogada de Facundo Jones Huala –el referente de la comunidad mapuche que está preso y en huelga de hambre– relató que apenas las fuerzas federales dejaron el territorio, los miembros de la comunidad realizaron una búsqueda minuciosa por la zona hasta las 4 de la madrugada y continuó al día siguiente sin resultado.

En la conferencia de prensa que brindaron familiares y amigos de Santiago en la Federación Judicial Argentina participaron organizaciones de Derechos Humanos –como la APDH y el CELS, LADH, ente otras– se exigió al Ejecutivo Nacional que fije una posición sobre el tema, dé información oficial sobre qué se está haciendo, qué colaboración está dando al juzgado y la fiscalía. Hasta el momento sólo el jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Nocetti, que comandó el violento operativo hizo declaraciones justificando la violencia del procedimiento.

Además se informaron los últimos detalles, incluido el resultado de la audiencia que se realizó el viernes en Esquel, vinculada con la denuncia de desaparición forzada de persona presentada por la APDH y los varios hábeas corpus presentados en el juzgado federal del juez Otranto. En consecuencia se declaró el secreto de sumario. En esa audiencia el director de Gendarmería de la zona –a pesar de la cantidad de testigos que vieron la golpiza que gendarmes le dieron a orillas del río que pasa por allí y donde lo subieron a la camioneta de la fuerza– aseguró desconocer el paradero del joven.

Germán, uno de los hermanos de Santiago, profundamente afectado, reclamó por la aparición con vida de su hermano, y contó que éste había llegado al lugar de mochilero, previo paso por Valparaíso y El Bolsón, donde estuvo por tres meses. Describió a su hermano como un joven de 28 años en profundo contacto con la naturaleza, elección que lo llevó a realizar este viaje y a estar en Esquel durante la represión que sufrió la comunidad mapuche el martes. Al tiempo que expresó su solidaridad con las comunidades reprimidas fue muy claro en su reclamo por la aparición de Santiago.

“Se lo llevó Gendarmería y ahora dicen que no lo tienen. ¿Cómo puede ser? si se lo llevaron. Los días se hacen eternos. Yo quiero hacer hincapié en la aparición física de mi hermano y hago responsable al presidente Macri y la ministra Bullrich”, expresó el hermano de Santiago.

La última vez que se lo vio a Santiago fue en el marco de ese operativo. Según la representante del CELS, los testimonios de los testigos y los hábeas corpus presentados dan cuenta de que se trata de una desaparición forzada. Esto impone al juez Guido Otranto, a cargo de la investigación, a tomar medidas específicas de investigación, “no sólo se debe investigar la desaparición en sí, sino el procedimiento de Gendarmería. El contexto en el que esta fuerza entra a los tiros al territorio mapuche es importante para saber qué pasó con Santiago.”

Ernesto Moreau, de la APDH, especificó que todos los hechos sucedieron en territorio mapuche. Además, destacó que se trata de un crimen de lesa humanidad, ya que el joven fue detenido por fuerzas estatales, golpeado, subido a una camioneta de la fuerza y fue llevado con destino incierto. Para comprender el contexto en el que se da la desaparición relató que en esa zona, sólo en democracia, han desaparecido 100 personas.

Hasta el momento, no se dieron más detalles, los familiares de Santiago Maldonado claman por su aparición a la justicia, mientras que los funcionarios oficiales miran para otro lado. Aún queda esperar la respuesta y el accionar de la Justicia.

Fuente y foto: Tiempo Argentino