Se trata de dos pobladores rurales,Genaro y Cristian Calfullanca, padre e hijo, que desaparecieron sin dejar ningún rastro el 10 de abril de 2013 en plena cordillera del Chubut.

Genaro de 46 y su hijo de 20 años, estaban realizando tareas rurales en una zona próxima a Cholila cerca del cauce del río Tigre donde desaparecieron dejando intacto la carpa que utilizaban como vivac y los enceres que presentaban una apariencia normal, pero sin rastros.

Lo cierto es que Genaro iba a ser testigo esos días de una causa por tierras”, recordó el abogado Edgardo Manosalva, quien acompañó la semana pasada a la familia Calfullanca en la presentación de un habeas corpus ante el Juzgado Federal de Esquel .

“En la práctica, la búsqueda por parte del Chubut se paralizó al mes de denunciarse la desaparición. Cada tanto, cuando aparecía el gobernador, aumentaban la recompensa, pero nada más”, dijo el abogado. “Está muy claro que su desaparición no fue voluntaria –subrayó-, quienes los conocían sabían que jamás hubieran dejado un trabajo a medio terminar. Estaban a 40 km de Cholila, sin caballos y sin medios económicos, nunca hubiesen hecho ese camino caminando sin ser vistos por algún poblador”.