por Diego Colao –

Desde que Cambiemos llegó a la presidencia, la caída en las ventas minoristas de los comercios de todo el país no tuvo ni un sólo mes de tregua. Esto no excluye a la provincia de Neuquén, que se vio afectada por el desplome en la actividad petrolera, la eliminación de los feriados puente para el turismo, el beneficio de comprar en Chile por la devaluación de la moneda; la disminución del poder adquisitivo provocada por los tarifazos y  el techo a las paritarias, y la fuerte inflación que aqueja al país.

El último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) registró que las cantidades vendidas por los comercios minoristas cayeron 1,6% en julio frente a igual mes del año pasado y acumulan una baja anual de 3% para los primeros siete meses del año 2017.

Y el documento destaca que “está comparando con un mes muy malo” ya que en julio del año pasado “las ventas se habían desplomado un 8,1% anual” por lo que el resultado “sigue reflejando una situación delicada para el comercio”.

Darío Martínez, diputado nacional por el Frente para la Victoria, describió que “en cada uno de los distritos, en reuniones con las diferentes cámaras empresariales y de comercio, pude verificar que hay una gran recesión en la provincia, más allá de las particularidades de cada región”.

“En la zona Confluencia cerraron más de 300 comercios, en Zapala también hay una gran caída del consumo”, explicó el diputado neuquino y agregó que “en el sur, por ejemplo en San Martín de los Andes, hay 44 negocios que cerraron en un año y en Villa La Angostura 37, producto de la quita de los feriados puente, pero también por el éxodo de ir a comprar a Chile”.

En esto coincide Sergio Rodríguez, titular del Centro de Empleados de Comercio de Neuquén, quien describió que uno de los rubros que se vio afectado es el denominado “blanco”, que “se mantiene” aunque “hoy es mucha la gente que va a comprar a Chile”.

“Me da bronca porque son ventas que perdemos, son puestos de trabajo nuestros, no ha afectado muchísimo pero ojalá hubiéramos tenido esas ventas en Neuquén”, definió el sindicalilsta.

Sobre el cierre de comercios, Rodríguez opinó que “es probable que sea así, pero también cambian de rubro, se mudan a lugares de alquileres más económicos, o más accesibles”.

Y describió que muchos comercios que “son atendidos por sus dueños”, que son emprendimientos familiares; como “les va mal, cambian de rubro o de locación; y se van hacia el oeste”; lo que está generando una zona comercial “interesante” por la calle Godoy.

Pablo Sánchez, presidente de la FEEN (Federación de Entidades Empresarias Neuquinas), explicó que “en Neuquén capital, según Acipan, son muchos más los comercios que cerraron que los que abrieron; en porcentaje están entre el 2% y el 3% de comercios cerrados, fueron más los comercios que cerraron que los que abrieron”.

En este sentido, el titular de Acipan, Edgardo Phielipp, sostuvo que “viene manteniéndose en un porcentaje de entre un 9 y un 11%, de locales cerrados en Neuquén Capital, lo que no implica que la actividad esté muy bien, sino que la actividad de los comercios se mantiene en términos generales y se conserva el empleo”.

El último informe del Observatorio Económico de Acipan registró en mayo en la zona del bajo de la ciudad de Neuquén, 84 locales cerrados o en alquiler frente a 71 en agosto de 2016. Y concluyó que “un 10,4% de los locales totales se encuentran inactivos (cerrados o en alquiler), una proporción levemente mayor a la relevada en el cuarto sondeo realizado en agosto de 2016 que arrojó un porcentaje del 9,1%”.

En la zona comercial del alto de la ciudad, el Observatorio registró 132 locales inactivos (135 en agosto de 2016), representando así al 10% de locales totales de dicha zona.

El operador inmobiliario, Guillermo Reybet, coincide en esta mirada y destacó que en Neuquén “se ven muchos locales desocupados”.

Para Sergio Rodríguez, en lo que respecta a las ventas, la actividad “está absolutamente amesetada, sobre todo desde que el sector del petróleo dejó de tener el movimiento que tuvo hasta hace un año y medio atrás más o menos, cuando la actividad petrolera era mucho más intensa que ahora, y la actividad comercial también era más intensa”.

El titular del sindicato de los empleados de comercio describió que “si bien es cierto que no se producen despidos”, disminuyó a la mitad el nivel de rotación de empleados que tenían hasta que asumió el gobierno de Mauricio Macri, ya que desde hace 30 años ingresaban y se iban de la actividad 6000 empleados y esa cifra disminuyó a la mitad.

“Hace más o menos un año y medio atrás, teníamos el 30% de rotación y ahora andamos en el 15% de rotación”; lo que significa que “los trabajadores que se iban voluntariamente en busca de un mejor puesto de trabajo, de mejores condiciones; y ahora ya no ven esa posibilidad y conservan su trabajo”, explicó Rodríguez.

Y advirtió que “el empresario no despide porque está esperando que reactive un poco la actividad pero si ve que empieza a perder, naturalmente va a despedir trabajadores, porque el hilo se corta por ahí”.

Phielipp destacó que “los rubros más afectados en el nivel de ventas son el de textiles y calzados, y ha crecido todo lo que es electrodomésticos”, provocado por algunos planes de cuotas lanzados recientemente.

El titular de Acipan evidenció un cambio en los hábitos de consumo de los neuquinos ya que por la disminución del poder adquisitivo que sufren los ciudadanos, las formas de consumir son diferentes.

“El consumo de alimentos de la canasta básica está distorsionado porque la estructura de comercialización ha cambiado, han bajado las compras en los  hipermercados pero han subido los distribuidores mayoristas que venden minoristas, y ha crecido la venta de negocios de proximidad, los almacenes, las despensas de barrio; porque al no hacerse la compra mensual comienza a tomar prioridad la compra periódica en función de la necesidad”, describió Phielipp.

Repunte o simple empujón electoral

Los empresarios de las cámaras del sector sostienen que en los últimos dos o tres meses se vislumbra una incipiente recuperación del consumo, algo que ellos mismos lo atribuyen al año electoral y que aún no puede pensarse como un crecimiento firme.

Tanto Phielipp, quién dijo que “la actividad el año pasado tuvo una caída importante y ha comenzado a repuntar en los últimos dos o tres meses”, como Rodríguez, que afirmó que el consumo en este momento “está amesetado con una muy incipiente subida, prácticamente imperceptible”; coinciden con el leve aumento en la actividad.

Aunque Rodríguez advierte que “el nivel de ocupación se mantiene desde hace 6 años y medio, no tenemos ni más trabajadores ni menos; y ése no es un buen dato”, ya que un “dato normal sería que en un crecimiento del PBI del orden del 2,5% o 3% anual; tendríamos que estar incorporando entre 600 y 1000 trabajadores por año; pero esto hace 6 años que no se produce”.

Para Sánchez, de la FEEN, “el consumo se está moviendo despacito” ya que teniendo en cuenta “este amesetamiento tan grande que hubo hasta mayo, hoy va a cambiando y hay determinados rubros que nos avisan que se está empezando a mover  la mano de obra, la construcción, la industria”.

Y encuentra la explicación cuando afirma que “es un año electoral”, lo que “genera otro circulante en la provincia, en la región y en el país, ya que los años de campaña son mejores que otros; porque  desde el Estado se están impulsando nuevos emprendimientos, inyectando en algunas empresas un valor agregado que antes no había”.

Andrés Asiaín, director del CESO (Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz) afirmó que no cree que los cuatro puntos de suba que registró el Indec en la actividad económica para el mes de julio “sea un cambio de tendencia estructural” de la economía, ya que “a pesar de que el gobierno podría tirar” un tiempo “con la deuda externa, el enorme déficit público que están generando y las imposiciones de los acreedores, los van a hacer ajustar el año que viene y eso va a pinchar esta recuperación”.

Y agregó que desde el centro de estudios no ven “ninguna diferencia con el ciclo económico que viene dándose del 2012 a la fecha, donde el año par es de ajuste y en el año impar, que coincide con un periodo electoral, hay recuperación de la actividad de la mano de la obra pública, el retraso del dólar y la recuperación de los salarios”.

El diputado Martínez consideró que no ven una reactivación, sino que “al contrario, los comercios siguen cerrando producto de la caída del consumo y del tarifazo” y advirtió que “Aranguren anunció un nuevo tarifazo que va a afectar también duramente a los comercios”, por lo que “acá no hay ningún brote verde, al contrario”.

Sobre el tarifazo, Martínez concluyó que el gobierno nacional “sigue con esta estrategia de avanzar con las tarifas sin ningún plan de inversiones a las prestadoras de servicios, que van a seguir dejando víctimas, comerciantes con sus fuentes laborales cerradas y trabajadores del sector sin empleo; además de que han caído los trabajadores informales que son los primeros que no tienen red de contención ni sindicato que los defienda”.

Fuente y foto: Va Con Firma