La Cancillería de Ecuador se quejó formalmente por las palabras discriminatorias de Luis Juez y le recordó que como embajador debería concentrarse en “fortalecer los lazos y no agraviar reiteradamente” a los ecuatorianos.

El embajador argentino en Ecuador, Luis Juez, desató un escándalo diplomático con unas insólitas declaraciones sobre los supuestos “hábitos” de los ecuatorianos de no bañarse, lo que derivó en una fuerte queja formal del gobierno de Lenin Moreno.

El cordobés parece haber hecho mérito suficiente para que Mauricio Macri lo traiga de vuelta al país, algo que reclama desde hace meses, ya que quiere estar cerca de su familia y tratar de rearmar su espacio político en la provincia, donde Cambiemos tiene chances ciertas de conquistar la gobernación en 2019.

Pero lo hizo de la peor manera. En un intento de humorada, Juez metió la pata y terminó ofendiendo al gobierno del país con el que debe tejer lazos diplomáticos. “Llegué hace media hora (de fiscalizar en las elecciones). Me pegué una ducha, me puse un saco y una camisa porque no quería estar con la ropa de esta mañana porque van a decir ‘este mugriento se ve que agarró hábitos ecuatorianos”, afirmó el domingo en una nota con Cadena 3.

Posteriormente, el ex senador intentó arreglarla y dijo que “lo sacaron de contexto”. Y trató de explicar sus dichos a partir de algunas supuestas costumbres de los ecuatorianos: “Una de las más conocidas es el pueblo Otavalo. Ellos se visten a la mañana del sábado y están todo el fin de semana con la misma ropa. Me refería a eso, para no estar todo el día con el mismo atuendo pasé por casa a cambiarme”.

Pero la aclaración no alcanzó a frenar la queja formal del gobierno de Ecuador, que a través de la Cancillería consideró “inaceptable” la actitud de Juez. “La Cancillería del Ecuador encuentra inaceptable que un representante del más alto nivel de un Estado se refiera, una vez más, de manera ofensiva a los ciudadanos del país que le ha recibido con consideración y amistad y en donde su actividad debe estar guiada hacia el fortalecimiento de los lazos políticos, económicos y de cooperación, y no a agraviar reiteradamente a los ecuatorianos”, dice el comunicado, que también fue entregado al canciller Jorge Faurie en Argentina.