El equipo de prevención del Programa Aser de nuestra ciudad se encuentra trabajando desde el mes de marzo y hasta diciembre con chicas, chicos, docentes, mamás y papás de los sextos y séptimos grados de las escuelas; el tema que los congrega es el de las adicciones y la frase conductora es “¡Qué lindo es verte un día más!”.

O: – ¿En qué consiste el trabajo que llevan adelante?
C: – Brindamos charlas de prevención de adicciones. El trabajo se desarrolla en tres encuentros que se inician con una ronda de presentación donde les contamos que pertenecemos a una ONG que brinda ayuda a gente con adicciones al alcohol y a las drogas. En este primer diálogo muchas veces surgen los primeros comentarios relacionados con las drogas por parte los chicos. Luego proponemos una dinámica de grupo para romper el hielo y que da lugar a la frase que dispara palabras relacionadas con las emociones y trabajamos sobre ellas.
En el segundo encuentro seguimos trabajando las emociones, las cosas que nos hacen enojar o nos ponen contentos. Mediante dramatizaciones van expresando las cosas que los movilizan. Surgen un montón de temas que se charlan y que marcan un emergente.
El tercer encuentro se brinda información acerca de los daños que causa el abuso de las drogas y el alcohol en el organismo y se les da herramientas relacionadas con la asertividad. Trabajamos con las familias.

O: -¿Por qué consideran importante abordar este tema en la escuela primaria?

C: – Las chicas y chicos de sexto y séptimo grado están en una etapa en que empiezan a desarrollar su independencia y todo genera una gran curiosidad, al estar más expuestos es importante que estén fortalecidos ante esa curiosidad o la presión de pares. Es importante también fortalecer los factores de protección en las familias, tener una red de protección. Especialmente alguien que los escuche, es algo que notamos: necesitan ser escuchados empáticamente.

O: -¿Encuentran semejanzas entre lo que expresan y manifiestan las chicas y chicos de las diferentes escuelas?

C: – Hay algo que aparece y que charlamos con mis compañeras que es el tema de la violencia, siempre está, como modo de relacionarse. Se quejan de eso pero lo traen, se pegan, se maltratan y en las dramatrizaciones está. Lo traen de la familia como algo naturalizado; se insultan, se dicen apodos horribles, se saludan con golpes, se relacionan a través de la violencia. Lo manifiestan como algo que no les gusta y que les hace mal pero está tan naturalizado que es como que no encuentran otra vía.

O: – ¿Notan que haya participación de las familias?
C: – Hay poca participación de las familias. Hay una realidad indiscutible que tiene que ver con lo laboral, cada vez necesitamos trabajar más tiempo pero también hay poca intervención de los adultos y en esto de la escucha se nota. Los pocos padres que participan del tercer encuentro se conmueven un montón al escuchar a sus hijos. Nosotros siempre hablamos que no importa la cantidad de tiempo que estén con los pibes pero que cuando estén, estén. Si están diez minutos que conecten esos diez minutos, con escucha, mirándose a los ojos. Empáticamente, sin el deber ser o el reto.

O: – Hay madres y padres que seguro que quieren ir pero no llegan a participar de ese tercer encuentro ¿los chicos llevan la propuesta de trabajo en familia a sus casas?
C: – Sí, y son muchos los docentes que luego de nuestra intervención continúan con el trabajo de escuchar y permitir que los chicos expresen sus emociones. Es como que nuestro trabajo da lugar a que se sigan trabajando estos temas, le dan una continuidad.

O: – Estos encuentros les deben dejar muchos testimonios que inspiran a la acción.
C: – Como grupo lo charlamos. Hay un emergente que invita a trabajar por un lado con los docentes a quienes les dejamos herramientas para seguir con su grupo; eso en cuanto a la prevención y asistencia pero se abren temas como los desórdenes alimenticios, autolesionarse, maltrato familiar… hay chicos que no tienen red en la casa que los contengan o escuchen y surge la necesidad de que haya un espacio por fuera para estar con ellos. Hay veces que los chicos se movilizan tanto que nos nace hacer un seguimiento una vez finalizadas las charlas.

O: -Para finalizar ¿desean compartir algún mensaje con la comunidad con respecto a estas vivencias?
C: -Creo que es esto de abrir los ojos y escuchar empáticamente. Hay un montón de señales que nos están dando los chicos que tienen que ver con problemáticas de todo tipo, tenemos que frenar y darles un lugar y un tiempo para que se expresen. Es responsabilidad de la familia y de los adultos que los acompañan. Escuchar sin bajar línea, dejarlos ser.

Para contactarse con el equipo de prevención del Programa Aser de nuestra ciudad pueden llamar al teléfono 420-123 o acercarse a Mariano Moreno y Weber de lunes a viernes de 9 a 12 hs.

Info: Observatorio de la Infancia y Adolescencia SMA