Darío Martínez se solidarizó con los reclamos de los profesionales del sistema público de salud de la provincia de Neuquén, que atraviesa una “crisis de extrema gravedad”.

El legislador neuquino afirmó que “se han cerrado los servicios de guardia e internación pediátricos de los hospitales de Centenario y Bouquet Roldán de Neuquén, provocando una crisis sin precedentes y de extrema gravedad”.

Pidió que una “urgente solución que restablezca los servicios de pediatría en los hospitales de la provincia” y afirmó que “esa solución no sólo es necesaria sino que es posible, ya que la provincia cuenta con los recursos presupuestarios suficientes para solucionar de manera definitiva la crisis del sistema público de salud”.

Martínez denunció que “los hospitales y el pueblo de la provincia sufren ahora las consecuencias de una política que inició el ex gobernador Sobisch y que continuaron sus sucesores, de transferencia escandalosa de recursos a las clínicas privadas, que se han modernizado y complejizado sus servicios, a costa del derrumbe de la atención primaria y el sistema público de salud”.

“La provincia de Neuquén, que ya tiene más de 500 mil habitantes, tiene en la capital provincial, apenas 24 camas para atender situaciones pediátricas complejas, y no más de 15 camas en los hospitales de menor complejidad para los servicios de internación”, explicó Darío Mertínez.

Más adelante, el legislador agregó que “a esta situación se le suma el abandono de la idea que dio origen a uno de los orgullos más grandes de la provincia, su sistema de salud, que consistía en una completa atención primaria y preventiva de la población, que tenía por función apuntalar y sostener la sanidad por encima del abordaje de las enfermedades, un concepto que se dio vuelta para darle paso al más liso y llano concepto de la salud como negocio”.

Martínez reconoció que “el reclamo de los profesionales neuquinos ya tiene más de dos años de pedidos constantes para abandonar las guardias de 24 horas, recomponer los salarios y retomar la atención primaria como medida preventiva”; pero que “el hartazgo de la falta de respuesta puede con cualquier esfuerzo y ya no es posible pensar en un gobierno que mantenga el piloto automático, confiando y exponiendo a sus profesionales a condiciones de trabajo vergonzosas”.

Darío Martínez sentenció que “Neuquén cuenta con el presupuesto necesario, uno de los más altos per cápita del país, para solucionar este problema de raíz. Para hacerlo tiene que dejar de subsidiar a la medicina privada y devolver esos recursos a atender la sanidad del pueblo de la provincia”.

Por último, compartió el reclamos de los profesionales que exigen “una solución” y apoyan “al fortalecimiento del sector público de Salud y la recuperación del rol regulador del Estado, orientado a una Salud Pública igualitaria donde se invierta para que sea de excelencia, porque el abandono del Estado en la Salud es un claro indicador de la desigualdad social”.